Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Vivo sola desde hace dos años, soltera, sin pareja, sin gente entrando y saliendo más allá de mi madre o alguna amiga puntual. Esta mañana paso la aspiradora bajo la cama, cosa que hago cada dos semanas mínimo y aparece un pendiente. Una argolla dorada de mujer pegada a la pata del cabecero.
No es mío. No tengo argollas, llevo brillantes y perlas y los tengo todos controlados. Y limpio esa zona cada dos semanas, así que estaba ahí desde hace poco.
Llevo toda la tarde con el pendiente en la mano dándole vueltas. He revisado la puerta de entrada, las ventanas, no falta nada de valor. Pero la cabeza no para. ¿Quién ha estado en mi dormitorio sin que yo lo sepa? ¿Quién tiene una llave de mi casa?
Yo lo que tengo claro es que esta noche no duermo aquí. Mañana llamo a un cerrajero. Pero el pendiente no se me va de la cabeza, porque o alguien ha estado en mi casa cuando yo no estoy o llevo año y medio sin pasar la aspiradora a fondo y eso lo sé seguro que no es verdad.ayuda
