Hola, amores. He escrito en otras ocasiones con otros pseudónimos y confío en el criterio de algunas personas, así que me he decidido a escribir aquí un problema que me lleva preocupando desde hace 10 meses, que fue cuando empezó.
Mi pareja y yo tenemos 25 y 24 años respectivamente. Llevamos dos años juntos y él es una bellísima persona que ha dado por mi todo lo que ha sabido y más. Me ha hecho sacar lo mejor de mi y he cambiado mucho estos dos años (a mejor, obviamente).
El problema es que de 10 meses para acá he perdido por completo la atracción por él, creo que por varios factores que no sé cómo afrontar porque siempre he sido muy activa sexualmente y, de pronto, perdí la líbido y no quiero ni pensar en acostarme con él (lo hemos hecho 3 veces en 10 meses).
Ahí va una lista de razones por las que no me apetece acostarme con él:
1. Se ha descuidado físicamente. Ha perdido forma física (dejó su equipo de rugby para estudiar y su cuerpo ha cambiado mucho), se ha descuidado el pelo y la dentadura, ya no viste como antes ni se arregla su antes preciosísima barba.
2. Es muy poco autónomo. Vivimos con nuestros padres puesto que ambos estudiamos, pero he tenido que enseñarle a poner lavadoras, planchar, cocinar… Porque su madre lo lleva en algodones. Esta falta de decisión y de ganas me mata, ya que por desgracia mis circunstancias familiares me hicieron ocuparme de las cosas de mi casa desde muy pequeña.
3. No tiene tolerancia a la frustración. Ante una discusión donde se da cuenta que nl tiene razón, un jefe difícil, una asignatura exigente o cualquier dificultad, se rinde. Deja el trabajo, olvida la asignatura, abandona la conversación. Se lo han permitido desde siempre y no he conseguido ayudarle en eso.
4. SIEMPRE sale el tema. Siempre está cachondo, erecto. No sé si me lo debería tomar como un cumplido, pero no hay momento en el que no sienta que cualquier cosa que hago le pone. Me pruebo una falda, cachondo. Me tiro en el sofá en pijama, erecto. Me ducho, para qué queremos más. Me siento sexualizada.
5. Está obsesionado con los videojuegos y con los vídeos chorra virales. Un poco de madurez please… El mundo es muy grande.
6. Obvia mis sentimientos cuando estoy triste. Soy una persona muy espiritual y me escucho mucho a mí misma. Me preocupa no avanzar en mi vida y no cumplir mis metas. Cuando me siento triste me propone cambiar de tema o dejarlo pasar (yo creo que es porque se ve reflejado en esos problemas y no los quiere afrontar).
A pesar de esto, ha estado conmigo en momentos muy duros, me ha apoyado cuando he estado muy agobiada por temas académicos/laborales/familiares, se ha implicado mucho con mi familia y amigos y quiere que me sienta bien en todo momento. Es una persona muy noble… Pero todo lo enumerado anteriormente me ha hecho distanciarme de él en la intimidad. Hay cosas que no soporto, pero son precisamente todas sus virtudes las que me hacen querer intentar arreglar esto. No me hago a la idea de separarme de una persona que me complementa tantísimo. ¿Qué debería hacer? ¿Contarle todo lo que os he dicho que me hace distanciarme de él? ¿Creéis que, aunque cambie un tiempo, luego volverá a este punto? ¿Me merece la pena vivir mi vida arrastrando de su inmadurez? Necesito consejo, por favor, siempre respetando.