Yo tengo una ligerisima «fobia social» si es que puede llamarse así, me agobia un poco conocer gente nueva en gran grupo, no es algo que busque por placer, pero puedo hacerlo sin problemas, y cada vez me cuesta menos, luego tiendo un poco a estar a la defensiva ante las críticas, pero más allá de eso tengo una vida completamente normal, trabajo con personas, tengo muchos amigos, aficiones en las que conozco a personas, pareja, hijos… No tengo ansiedad, depresión…
Lo que si que es cierto es que tuve mucha suerte, el bulling no fue muy grave, muchos insultos, pequeñas agresiones y aislamiento del grupo general, pero ni palizas ni ciberacoso… Desde los 9 años tuve 3 increíbles amigas que siempre me apoyaron y en la adolescencia encontré un grupo de amigos maravillosos fuera de mi localidad que me dieron la vida y con los cuales aún comparto amistad 25 años después.
No he necesitado terapia, porque pasados los 12 años la cosa se suavizo y sobre los 16 se terminó el bulling, mi apoyo familiar fue bueno, pero si que me costó bastantes años recuperar mi autoestima y darme cuenta de que lo que me había pasado no es porque tuviera mal genio o fuera culpa mía de algún modo.
Quizá conservo también la sensación de ser un poco rara, pero eso no se si es por el acoso o porque realmente soy rara y cuando conozco gente nueva a veces tengo un poco de «síndrome del impostor» porque en el inicio de conocer gente no disfruto completamente de la experiencia, una parte es un poco fingida, a base de herramientas sociales básicas, como sonreir más o tener conversaciones un poco banales, es como si no me saliera natural, pero cuando eso pasa y me siento valorada ya no me cuesta nada abrirme.
No sé si me he explicado, pero me ha venido bien escribirlo como reflexión personal, en mi caso la historia acaba bien, yo pude salir adelante y tengo una vida feliz, deseo que todas las personas que sufran bulling tengan vidas plenas y felices.
Un abrazo