Hace tiempo tuvo una relación maravillosa con un chico, pero esta se acabó porque era demasiado celoso y llegó un punto en el que yo me sentía mal hablando con cualquier chico. Éramos muy jóvenes, apenas teníamos 22 años y esa edad todo se magnífica.
Han pasado ya 10 años y he tenido otras relaciones, pero ninguna ha funcionado bien. Así que me decidí probar a encontrar a alguien por Tinder a pesar de que ya me imaginaba yo que la cosa no iría como para encontrar a alguien que buscara una relación.
Estuve indagando durante un tiempo y finalmente decidí quedar con un chico que a priori me parecía maravilloso por su forma de ser. Era un chico normalito, pero me conquistó con su labia y su gracia.
El tema es que voy toda emocionada a la cita súper arreglada y toda guapa y cuando llego me encuentro a mi ex. En principio me quedé totalmente en shock, pero algo me atraía hacia él. Me contó que había estado buscándome y que finalmente me encontró donde esta aplicación y que decidió hacerse un perfil falso para tratar de conseguir una cita conmigo, porque sabía que si ponía su foto no querría ir.
El caso es que ha madurado un montón, nos pasamos una noche súper agradable, riéndonos y recordando viejos momentos y la verdad es que desde entonces estamos viéndonos un par de veces y parece que todo va bien. No he vuelto a tener esa sensación que me agobiaba de él y sin embargo todo lo bueno sigue ahí incluso más potenciado.
Este fin de semana hemos quedado para cenar y sé que terminaremos recordando viejos momentos bajo las sábanas y la verdad es que me apetece un montón, pero me da un poco de miedo de que todo sea una ilusión que me he creado y que al final vuelvan los problemas. ¿Creéis en las segundas oportunidades?
