Querida amiga
Me habría gustado decirte que no fui a tu cumpleaños porque él no quería coger él coche ese dia y discutimos. Te puse la excusa que él me dijo que tenía que poner.
Me decía que no cogiera él autobús del pueblo, que él me llevaría cada vez que lo necesitara pero no era así y ya me cansé de hacer planes que luego se cancelaban.
Sé que me veíais feliz pero no te fíes de las fotos del facebook o del instagram. No era feliz y por eso poco a poco me fui aislando. Disscutíamos a diario pero yo había interiorizado ese modelo de relación porque crecí viendo así a mis padres. Sentía que era culpa mía y me daba vergüenza contárselo a nadie. Había encontrado por fin alguien que me quería y yo estropeándolo.
Cuando empecé a ser consciente de eso todo fue a peor, pero ya era demasiado tarde. Y yo ya estaba sola. A veces pienso que quizás no erais tan amigas cuando tampoco OS preocupabais de que no escribiera.
Me habria gustado decirte aquel día que lo habíamos dejado. Haberme puesto a llorar desconsoladamente pero me daba vergüenza. Me daba vergüenza decir que se había ido con otra y que había sido por mi culpa porque así lo sentia. Pasé mucho tiempo sin ser capaz de salir sola de casa, sin ser capaz de verbalizar lo que había pasado, tarde mucho en perdonarme y aceptar que no había sido culpa mía.
Me gustaria decirte que te echo de menos. Que tenía que haberte contado todo como antes, todo lo que pasaba. Me habrías dicho que algo no iba bien pero él se encargó de alejarnos y lo consiguió.
Me ha costado mucho recuperarme, volver a ser yo, volver a quererme y aunque me relacionó con mucha gente no he encontrado nuevas amigas.
Ahora ya es tarde pero quiero decirte que te echo de menos, a ti y a todas.