Hola, chicas. Probablemente este es el post más delicado y con más sentimiento que voy a escribir. Pero llevo bastante tiempo queriendo dar en adopción a mis mascotas. Tengo dos perritos y un gatito. Los amo. Llegaron a mí, así de sorpresa, no los esperaba, ni los buscaba, los perritos fueron regalo de mi familia, primero uno, y al año, el otro. Hermanitos les digo que son, aunque uno es pequeño y el otro enorme. El gatito fue recogido de la calle.
Los tres son maravillosamente buenos, son cariñosos, juguetones y se llevan fenomenalmente entre ellos. El problema viene aquí. No soporto como me están destrozando la casa, ya no más. No tengo espacio para ellos, eso es un hecho, y siempre he ido «aguantándome» cuando me han jodido un sofá, o he llegado a casa y estaba meada y cagada enterita. Qué sí, que limpio, los saco, intento educarlos, enseñarles que lo hagan afuera. Da igual.
El grande cuando levanta la pata me encharca el comedor y me han llegado a preguntar, algún invitado en casa, «Qué era ese chorro qué se escuchaba» «Que si me había dejado algún grifo abierto» y yo viendo detrás a mi perro levantando la pata y pensando «Es mi perro, que nos está lavando la mesa donde vamos a comer» De nuevo, el bucle. Limpiar, sacarlos y regañarles. Da igual, son animales, me la vuelven a hacer.
Los llevas a adiestrarlos, y al tiempo, igual, siguen cayendo algunas meaditas en casa. Para marcar territorio me dice el veterinario. He aprendido algo, y es que los animales no son para tenerlos en casa, y ojalá lo hubiera sabido antes, pero tener perritos e incluso el gatete (que tampoco se salva y lo he pillado también marcándome las cortinas y los sillones, que por cierto, si alguien sabe cómo quitar el olor a pipí de gato que me pase el tip, por favor) es así. Me gustaría tener un jardín, un espacio grande con césped y poder tenerlos ahí, pero es que no tengo un espacio al aire libre para ellos, por eso he decidido buscarles una nueva familia.
No he puesto esto aquí, para que me contacte nadie. Buscarles familia es un proceso que estoy haciendo con cuidado, en mi ciudad, conociendo a los interesados en persona. Preferiblemente vecinos o conocidos para no perderles la pista y quedarme más tranquila sabiendo que estarán en buenas manos. He escrito esto, porque necesito consuelo, chicas, ¿a alguna le ha pasado lo mismo que yo? ¿cómo lo has superado, llegar a casa y que ellos no estén? Estoy destrozada y aún no se han ido. Nadie en mi círculo cercano me apoya con esta decisión, me dicen que es cruel, y que tengo que seguir aguantandolo, pero estoy empezando a sentir que vivo en condiciones poco higiénicas (y también con lo maniática de la limpieza que soy, me está matando). El sillón cuando se vayan, va fuera, porque desprende un olor a pipí muy intenso, creo de hecho que está podrido. Lo he lavado en seco casi diariamente durante algunos meses, pero nada. Ya ni siquiera me siento en él. Y la vergüenza de traer invitados a casa es otro temita. ¿Es cruel elegir mi hogar con un mínimo de limpieza por encima de seguir teniendo mascotas?
PD: No es exagerado, incluso el veterinario cuando se lo comenté me dijo que hay perretes y gatetes que salen más curiosos y otros más marranillos, porque sí, que tampoco le buscara más explicaciones.