Quiero dejar a mi pareja pero acaba de perder a sus dos padres y no tiene a nadie más. Su círculo de amigos es el mío y está amargado en su trabajo. Siento que no puedo dejarlo en la estacada.
Esta relación comenzó sin querer tenerla, pero el paso del tiempo hizo que se convirtiera en algo más serio y las familias se mezclaron ligeramente, con lo que ya, la implicación, era mayor. Al principio todo era divertido, salíamos, compartíamos con mi grupo de amigos (nunca con el suyo) y todo muy bien, hasta que empecé a dejar de hacer las cosas que me gustaban (ojo, nunca me dijo un “no lo hagas”, pero cambiaba la actitud, y comencé a tener una especie de intranquilidad a sus reacciones). La comunicación está siendo mínima.
A veces, ni me contesta (porque piensa que mi comentario acaba aquí, que no necesita respuesta…chico, lo que viene a ser un diálogo), no puedo expresar mis sentimientos, porque los minimiza o invalida. Tampoco puedo decir que algo me molesta de él, porque me hace culpable de su reacción (es decir, yo hago o digo esto porque tú…), o es que tú sólo piensas en ti. Y, cuando se enfada, me hace la ley del silencio, hasta en vacaciones. Días sin hablarme, pero haciendo vida normal (yo, a esto, no estoy acostumbrada). Pues con tan mala fortuna, que su padre enferma y en pocos meses, fallece (encima, por negligencia médica).
Nos volcamos con su madre, y parecía que lo llevaba bastante bien, viéndose tan arropada. Le someten a una operación y en el transcurso de un mes, fallece también. En 5 meses se quedó sin sus padres. Uno de los mayores palos que te puede dar la vida, por partida doble. Es una persona bastante racional y fuerte, la verdad. Otros, en su caso, ni nos levantaríamos de la cama, pero él lo ha llevado muy bien. Pero la relación ha empeorado mucho más.
Está obsesionado con ciertos temas, además, que se han acrecentado tras este hecho, y yo ya estoy incomodísima. Siento, además, que esta relación está más terminada que otra cosa, por ambas partes, pero para él está bien así, mientras obtenga lo que él quiere. También tenemos momentos buenos, pero cada vez son menos. Yo no puedo más, es posible que sea la peor persona del mundo, y una egoísta por no mantenerme a su lado en estos momentos tan horribles (sólo han pasado diez y cinco meses, respectivamente), pero ya estoy en un sinvivir. Siento una angustia y una ansiedad constantes, me afecta en mi trabajo, en mi no- descanso, en mis ganas de levantarme cada mañana y hacer cosas. A todo esto, le tengo que sumar que no tiene a nadie más, prácticamente. Es muy despegado de su familia y su trabajo es horrible. ¿Cómo voy a dejarle en la estacada? ¿Soy una exagerada, vivo en el mundo de las princesas Disney y esto es una relación “normal”?
