No sé si alguna se ha planteado alguna vez invertir el orden de los apellidos de sus hijos, pero yo sí y ni marido ni mis suegros lo entienden. No es un capricho, tengo un apellido muy poco común y es la forma que tengo de protegerlo y que no se pierda.
Me daría muchísima pena que eso ocurriera. Por suerte estoy embarazada de mellizos varones y eso implicaría que continuaría como mínimo dos generaciones más. El apellido de él es Garcia, que obviamente no va a desaparecer.
No quiero que esto suponga un problema entre nosotros ni con mis suegros, pero me ha sorprendido mucho su negativa tan firme sin ni siquiera considerarlo.
