Hola a todxs y muchas gracias por leerme!
Os pongo en antecedentes: en la uni, hace unos años (actualmente tengo 27), conocí a un chico genial que a día de hoy se ha convertido en mi mejor amigo. Congeniamos de forma increíble y disfrutamos mucho haciendo todo tipo de cosas juntos.
Es cierto que a mí en un principio me gustó como algo más, y estoy bastante segura de que yo a él también, aunque es algo que nunca nos hemos dicho. La cosa es que ambos sabemos que para nosotros sería muy difícil tener algo. Muy muy resumidamente porque no es lo que aquí me interesa: mi amigo y toda su familia son del Opus y llevan un modo de vida que yo, por mucho que lo pueda respetar, ni entiendo ni comparto para nada, y es muy incompatible conmigo.
Por eso, aunque no lo hemos hablado nunca directamente y hace algunos años pudo haber algún momento de tensión de borrachera, nunca ha llegado a pasar nada y hace ya mucho que conocemos perfectamente dónde están los límites de nuestra relación y tenemos una amistad fabulosa y que los dos apreciamos mucho. La cuestión es que siempre hemos hablado con total naturalidad de nuestros respectivos rollos y parejas, riéndonos, aconsejándonos y llorándonos las penas el uno al otro cuando ha tocado. De hecho él actualmente tiene pareja desde hará algo menos de un año, y ella y yo nos hemos visto varias veces y nos llevamos muy bien. Nunca ha habido ningún tipo de mal rollo ni roce a este respecto, por eso no entiendo lo que pasó hace unos días:
Yo ahora mismo vivo en otra ciudad por trabajo, y la semana pasada fui un par de días por gestiones a su ciudad, a un piso que mis padres tienen allí. Aproveché para quedar con un chico que es un rollo muy sano y ocasional que tengo allí y al que hacía mucho que no veía, y nos acostamos. Al día siguiente quedé con mi amigo a comer en el piso, y estábamos genial, como siempre, además de que llevábamos un par de meses sin vernos y estábamos hablando y contándonos cosas sin parar, y habíamos planeado pasar la tarde juntos. Pues de golpe y porrazo, recogiendo la mesa se puso totalmente serio, me puso una excusa infumable y se piró que le faltó salir corriendo. Yo no entendí nada, y al seguir yo recogiendo vi que estaban en la papelera del patio los envoltorios de los preservativos de la noche anterior, y caí en que fue justo al volver del patio cuando él tuvo ese cambio de actitud tan brusco.

Para mí no tiene sentido alguno. Desde entonces está rarísimo. Ni nos despedimos, y apenas me contesta los mensajes. No sé cómo sacar el tema ni si sacarlo, porque es algo que él y yo no hemos hablado nunca. Además él siempre ha sabido que yo hago lo que quiero y con quien quiero, e incluso sabía que había quedado con este otro chico la noche antes. De verdad que no entiendo nada.
No sé qué hacer. No quiero en absoluto perder la amistad que tenemos. No sé si alguien tiene alguna idea visto desde fuera de lo que puede haber pasado por su cabeza de repente o puede aconsejarme cómo abordar el tema. Muchas gracias de antemano!