Hola, estoy pasando unos días muy complicados y me gustaría desahogarme.
Conocí a un chico a finales de noviembre y poco a poco empezamos a tener algo. Siempre tuvimos claro que buscábamos algo serio y tuvimos fidelidad y compromiso aunque nunca tuvimos la charla de ser pareja. Pero actuábamos como tal.
Me fijé en el porque después de haber dado con varios tíos muy tóxicos, él era muy buen niño, sin maldad ninguna, atento y tranquilo.
Tuvimos siempre una relación de fines de semana. Quedábamos solo los sábados para cenar, hacer algún plan, pasar un rato juntos y luego se iba a casa. Nunca se quedó a dormir conmigo en estos meses porque le daba miedo teniendo 31 años lo que pudiera pensar su madre. Siempre vi que era un chico muy enamorado y muy infantil, pero pensé que merecería la pena esperar.
En estos meses he sido yo quien se ha adaptado a sus tiempos, a vernos solo ese rato semanal, a estar el resto de tiempo hablando por wa cada x horas, a no hablar por teléfono porque siempre estaba ocupado, y realmente lo estaba porque combinaba su trabajo con su máster, pero creo que 10 minutos de llamada alguna noche habrían estado bien de vez en cuando.
En alguna que otra ocasión le exprese que a mí está relación se me quedaba un poco corta y que a veces la sentía infantil. El siempre que salíamos del jijijaja se agobiaba muchísimo. Por cualquier discrepancia el montaba un drama absoluto y ponía todo en duda. Yo veía ahí cosas que no me gustaban pero basándome en que lo veía muy buena gente seguí hacia delante.
Un gran problema era su inmadurez pero otro problema era que no se expresaba. En estos meses lo más romántico que me dijo fue que me echaba de menos en alguna ocasión, nunca algún apelativo cariñoso. Y tampoco expresaba lo malo si algo le molestaba. En su cabeza todo lo que no fuera jijijaja era algo que no podía gestionar.
La semana pasada fue su cumpleaños y esta semana era el mío. El finde pasado fui a su pueblo por san isidro pensando que estaríamos juntos, pero por un lado cuando se lo dije no expreso mucha ilusión y por otro lado estuvimos solo 10 minutos juntos, en ningún momento hubo opción a poder darnos un paseo juntos o tomar algo. Lo que quería era que conociera a sus amigos, y como yo no me sentía muy con el mood con todo lo que había pasado le dije muy respetuosamente que si le parecía bien podría conocerlos otro día.
Eso supuso una tremenda rallada para el, porque tras meses poniendo el todos los límites de repente puse un límite yo. Y empezó a hablarme muy seco los días siguientes.
Me dijo de vernos este viernes para hablar y darme mis regalos de cumple, pero como apenas me hablaba yo no quería esperar al viernes, así que le dije de quedar el martes, la tarde de antes de mi cumpleaños.
Y quedamos, y vino para dejarme. Me dijo que se sentía mal en esto y que quería dejarlo. Yo explote y le dije que todos estos meses me había amoldado yo a él, que siempre habían quedado en segundo plano mis sentimientos y necesidades, que era una persona de cristal incapaz de sostener una conversación mínimamente incómoda y que encima tenía que ser adivina. Porque el martes me enteré de que llevaba yendo dos semanas a una psicóloga y yo no sabía nada. Y en estos meses no se expresaba conmigo, a veces parecía una planta.
Le dije que tras todos mis esfuerzos me parecía muy injusto que me dejara, pero que encima me dejara el día de antes de mi cumpleaños me parecía muy desconsiderado. Intento encima que yo me quedara sus regalos, los rechace y encima se enfadó conmigo. Igual que intento abrazarme y no le dejé, supongo que para limpiar su conciencia. En ningún momento reculó ni vino buscando soluciones, el quería dejarme y me dejó. Y me dejó sola llorando en un banco de un parque porque su madre le estaba llamando porque ya era hora de volver a casa, ducharse y acostarse. Con 31 años recién cumplidos.
Y ahí me quedé sola en el banco llorando. Desde entonces no he sabido nada de el. Pensé que me felicitaría al menos al día siguiente y no lo hizo. De hecho no me bloquea ni me deja de seguir en redes pero si silencia mis historias para no ver las felicitaciones de mis amigos.
Pase mi cumpleaños llorando y sigo llorando. Todo mi entorno dice que es un inmaduro, un niñato y un sinvergüenza que no merece ni media lágrima, pero aún así estos días están siendo muy duros. Tenía rutinas y costumbres con el y se me hace todo un mundo ahora. No sé si volverá a disculparse conmigo, probablemente no porque la gente te evita cuando sabe que la ha cagado.
Solo quería desahogarme porque estos días están siendo muy duros y no esperaba para nada empezar así mis 30 años.
Gracias por leerme
