Conocí a un chico en una app. Buena conversación parecía simpático, sentido del humor, ni un solo comentario raro…. Después de un par de semanas de hablar a diario (de esas veces que te mandas memes, te das los buenos días y parece que hay feeling) decidimos quedar.
La cita empezó bastante bien. Tomamos algo en una terracita, conversación fluida… yo estaba bastante a gustoo voy a decir que sentía mariposas pero pensé oye, pinta bien.
Estábamos hablando de dónde vivíamos. Le conté que yo vivo sola desde hace un par de años y que aunque a veces se hace cuesta arriba valoro mucho mi espacio. Entonces él me dice así como quien no quiere la cosa:
«Pues yo ahora mismo vivo con mi ex. Pero nos llevamos genial y es solo hasta que vendamos el piso. Luego cada uno hará su vida.»
Lo soltó tan tranquilo que por un momento pensé que había entendido mal.
«Sí, sí, mi ex de hace cinco años. Pero es más como una compañera de piso ahora. Nada que ver.»
Lo primero que pensé fue: ¿Cinco años viviendo juntos después de cortar????? ¿Y dices que es normal????
Pero bueno tragué saliva, sonreí y decidí no salir corriendo al instante aunque lo pensé.
Seguimos charlando un rato pero confieso que ya no escuchaba ni la mitad de lo que me decía. Yo solo podía imaginarme la escena: ellos desayunando juntos, viéndose en pijama, celebrando cumpleaños, ¿hablando de sus citas con otra gente? ¿Volviendo a liarse después de unas copas?
Me explicó que ninguno de los dos podía permitirse el piso solo, que venderlo era complicado, que de momento cada uno tenía su cuarto, su vida y sus normas. Y que en el fondo era todo muy maduro.
Aguanté hasta el café. Al final le dije que no me veía cómoda con el tema y que prefería dejarlo ahí. Él fue educado me dijo que lo entendía aunque me miró con cara de “otra más”.
Me fui con la sensación de que había hecho lo que tenía que hacer pero también con la duda de si fui demasiado estricta.
Vosotras qué haríais? Le habríais dado una oportunidad o es una red flag clarísima?
