Los hijos adolescentes malcriados son la versión 2.0 de las suegras chungas. A tu novio lo quieres pero su hija es accesoria, y si a mí me coge el coche alguien sin mi permiso, la cría habría deseado no hacerlo nunca, ni con directos ni sin ellos. Ahí el novio ni pincha ni corta.