No sé por qué pero no me siento cómoda con ella.
No creo que haya pasado nada.
De un día para otro he sentido cosas raras. No tengo de qué hablarle, qué contarle y también siento como que no quiero que sepa nada de mi vida.
Pensaba que era porque pasábamos mucho tiempo juntas, pero tras un mes sin vernos, ayer me sentí igual. Sin embargo sí que tenía qué contarle al resto, y esas chorradas que le contaba al resto no quería contárselas a ella.
Le doy muchas vueltas porque es muy buena amiga, pero no sé si es que de repente me haya abrumado o que me haya hecho sentirme como que sabe todo de mí y me agobia, o que desde este año la veo como una señora. Sí, tal cual, que ha ido a la pescadería porque el pescado de allí es bueno y se ha encontrado a Florentina y le ha contado qué…