¡Hola, chicas! Como el título indica, vengo aquí en busca de respuestas, espero ser lo más breve posible. Muchas gracias a todas las que comentáis y al gran trabajo de esta página y sus colaboradoras.
Os cuento, llevo con mi pareja un año y medio, pero para bien o para mal, nos conocemos de toda la vida. Para bien porque eso ha hecho que desde el minuto uno la confianza sea brutal, a los ocho meses nos fuimos a vivir juntos y la verdad es que la convivencia está siendo muy buena. Para mal porque, al conocernos, sé perfectamente cómo han sido sus historias anteriores y «los errores» que ha cometido en ellas. Explico esto porque me temo que está repitiendo los mismos patrones conmigo.
Os pongo en contexto. Él tiene 30 años y yo 27. Es una persona maravillosa, amable, atento, generoso y divertido. Me lo parecía antes de ser mi novio y me lo parece también ahora. El problema es que en la cama es un desastre. Todo viene porque su primera novia, con 18 años, tenía vaginismo y eso hizo que cogiera terror al sexo. La segunda, a los 23, duró 6 meses con él y le puso bastantes veces los cuernos. De todo esto me enteré porque vivimos en un pueblo muy pequeño y se los ponía con un amigo mío que nos contaba todos los problemas que mi chico tenía para follar y que ella estaba cansada. Jamás entendí por qué directamente no le dejó y le hizo pasar ese calvario, pero ahora empiezo a entender un poco cuál era, al menos, parte del problema.

Conmigo los problemas en el sexo han venido desde el primer minuto. Estuvimos más de dos semanas intentándolo para que se le pusiera dura, luego se le ponía y se le bajaba en seguida. Con los meses hemos conseguido que se le ponga dura, pero no aguanta casi nada y se corre. Y así han pasado los meses hasta hoy, año y medio después. Le he ido explicando desde el primer momento todo lo que sé sobre el sexo y él desconocía, entre otras cuestiones la IMPORTANTÍSIMA existencia del clítoris, pero su rechazo hacia el sexo por las experiencias anteriores hace que no se informe, que no quiera enfrentarse al problema de raíz y que no quiera venir conmigo a un psicólogo/sexólogo.
Para él lo que hacemos está bien. Cuando hay preliminares, estamos 10 minutos como máximo y ya pasa a la penetración, unos cuantos empujones y ya. Jamás me he corrido ni una sola vez follando con él. Cuando él termina, usamos juguetes para que pueda terminar yo. Al principio con eso me bastaba, pero ya me he cansado y estoy muy irritable y la verdad, bastante cachonda. He intentado de todo, desde juegos eróticos, hasta vestirme de forma provocativa, buscar otras posturas, pero cada vez que «tomo las riendas» se le baja y no hay manera. Tiene que ser él el que lleve el control y los tiempos para que se mantenga dura. Y una vez que se corre no remonta, no hay segundo polvo. ¿Os ha pasado alguna vez? ¿Se puede cambiar la forma de follar de alguien? Puede que esa forma a alguien le llene, pero a mí siempre me ha gustado experimentar y probar cosas nuevas. Por ejemplo, le he hablado de sexo anal y dice que ni de coña, que le da asco, el sexo oral lo hacemos poquísimo porque es metérmela en la boca y se le baja. ¿Cómo puedo hacer para que abra su mente? La verdad es que llevo unas semanas evitando tener sexo con él porque me aburro muchísimo, me da pereza hacerlo porque sé que no voy a llegar a nada. Justo cuando se corre es el momento en el que más cachonda estoy y él termina y ya, entonces, sinceramente pienso que no me merece la pena, pero me dolería muchísimo romper la relación por algo así, si todo lo demás va estupendamente. ¿Qué haríais en mi lugar?
¡Muchísimas gracias a todas!