Buenos días,
Llevo mucho tiempo leyendo el foro porque me resulta un espacio maduro y generalmente amable en el que expresarse y aprender mucho de la vida leyendo experiencias de otras personas.
Soy un hombre que lleva 15 años con su mujer, tenemos dos hijos pequeños y estoy en una crisis matrimonial importante.
Creo que mi mujer está deprimida, ha tenido varias complicaciones en su vida, tuvo que dejar su primera carrera por un profesor amargado y unos compañeros cerdos, luego estudió otra carrera por la UNED y, al final, empezó a trabajar con 33 años, en un trabajo que encontré yo a través de un amigo, que no tenía que ver con sus estudios originales (es un trabajo de informática y ella es ingeniera de otro palo).
Este trabajo le ha amargado mucho, es teletrabajo y son 8h como un reloj pero el ambiente no es bueno y a ella no se le da bien la informática, intenté que lo dejase y estudiase un máster de lo suyo cuando solo teníamos un hijo y estábamos en una situación económica mejor pero no quiso oír hablar del tema, dijo que había estado mucho sin trabajar y que no quería dejarlo.
Siempre ha sido una persona digamos que quejica, aunque cuando la conocí era mucho más risueña poco a poco con los diversos golpes de la vida se ha ido amargando mucho, al punto de que hoy en día es una persona MUY dependiente, que me pide que haga su trabajo varias horas todos los días, sus prácticas de sus nuevos estudios en informática y prácticamente todo lo de la casa (ella se ocupa de la colada y duerme con uno de los niños, yo con el otro).
La he visto rendir tan mal en tantos momentos que, sinceramente, no llego a concebir cómo ha conseguido terminar una ingeniería de las de dificultad media y luego no es capaz de memorizar cosas muchísimo más simples, se pone histérica con cada error, se levanta del trabajo y lo deja cuando se ve sobrepasada… la cosa no va nada bien, vamos, y yo he llegado a un punto en el que, de tanta protección y ayuda que me pide para todo (que también llega para temas familiares y amigos) he perdido todo sentimiento de admiración por ella, ahora simplemente siento responsabilidad y cariño.
Mantener el equilibrio de respeto y no volverme condescendiente con ella está resultando un juego casi imposible, a veces cruzo la línea y yo mismo me doy cuenta y me recrimino, pero es que la mayor parte del tiempo siento que al lado no tengo una compañera sino otra hija de la que ocuparme y estoy muy sobrepasado, llevando la carga mental de todos los papeleos, citas médicas, sus estudios, su trabajo, mi propio trabajo, las compras, las comidas de la familia… etc.
Por eso, a día de hoy, dudo de si sigo queriendo a mi mujer, le tengo mucho cariño sin duda y siempre la he deseado muchísimo (aunque tengo herida de rechazo de los últimos años porque literalmente tenemos 0 romanticismo entre nosotros, yo lo intento, le doy besos, le lanzo cumplidos, tengo detalles… pero ella está a sus problemas y ya está), seguimos haciendo el tonto a ratos y queremos a nuestros hijos y somos responsables con ellos pero no se si eso es amor o simple confianza y el cariño de tantos años.
No me estoy planteando el divorcio, solo quiero ser sincero conmigo mismo ¿Vosotras que opináis? ¿Se puede querer a alguien por quien ya no sientes admiración sino responsabilidad? ¿Creéis que si la sigo deseando es que la sigo queriendo? ¿Hay alguna forma de recuperar el amor intenso por una persona que es dependiente y no te genera sensación de ser una buena compañera? Muchas gracias
