A mí me pasó que se nos rompió el condón y no nos dimos cuenta hasta después de acabar… Por suerte el chico fue muy educado conmigo y me acompañó al hospital para que me dieran la píldora del día después. Los que no se portaron tan bien fueron las personas que me atendieron allí que me tacharon de imprudente, criticaron a los jóvenes como yo diciendo que éramos unos inconscientes y cosas así. Les expliqué que se había roto el condón y me dijo una enfermera: «claro, eso decís todas». Me dolió más el hecho de que me tratasen así los médicos que el hecho de que pudiera quedarme embarazada o tener una ETS. Por suerte no pasó nada. El chico me hablaba por whatsapp para ver cómo me encontraba y todo quedó finalmente en una anécdota. A pesar de mantener el contacto en redes sociales y tal, jamás volvimos a quedar en persona. Hasta que me bajó la regla pasaron más de 30 días tras la toma de la píldora y estaba histérica pensando que me hubiera podido quedar embarazada. Cuando me bajó la regla me quedé más tranquila y luego con las pruebas de ETS también porque dieron negativo todas. Él también se las hizo, por cierto.
Creo que en situaciones así hay que estar lo más tranquila posible porque, ya de por sí, la píldora tiene efectos secundarios que en algunos casos son muy fastidiosos y el estrés no ayuda en nada. A mí, por ejemplo, me empezó a doler el pecho y estuve una semana entera sin poder ponerme sujetador de lo sensible que lo tenía. Que el chico fuera tan considerado también ayudó bastante porque podía contarle sobre las molestias que tenía y desahogarme. Hablar con alguien de confianza hace mucho, quizás fuera bueno que lo hablases con tu mejor amiga o amigo. Los amigos de verdad nunca juzgan, solamente intentarán ayudarte en lo que puedan.
¡Mucho ánimo y verás que no será nada!