Hola!
Escribo con la idea de sacarme esto de la cabeza.
Hace muchos años conocí estudiando fuera a un chico. Al principio, nada de nada. Yo tenía novio desde hacía poco. Fue pasando el tiempo y nos hicimos uña y carne. Él me dijo cuando ya nos volvíamos que estaba enamorado de mí. A mí me atraía pero pensé que por ambas partes sería el «efecto campamento», haber vivido tanto juntos fuera de nuestra vida normal.
Ya de vuelta, la cosa no hizo sino crecer. Cada vez más unidos, cada vez más conectados. Pasó un tiempo y dejé a mi novio para aclarar las cosas. Entonces, después de muchos meses muy intensos, él me dijo que en realidad no me quería, más o menos que yo me lo inventaba.
Me enfadé mucho. Él al cabo de otro tiempo me pidió perdón, me confesó que decirme aquello había sido una forma de protegerse. Seguimos con nuestra vida, quedamos como amigos después de muchas historias y nos llevamos bien.
El problema es que cada vez que lo veo se me remueve el alma. Ya sabéis a lo que me refiero. Me encanta pasar tiempo con él y bebo de todo lo que dice. Siento que tenemos una conexión super intensa y eso que en todos estos años ni siquiera nos hemos besado, ojo. Aunque él me resulta atractivo, es algo más allá de lo físico (muy peliculero, lo sé).
No tengo ninguna intención de cambiar mi vida por él, yo tengo pareja estable y soy feliz. Sólo quiero saber si estos sentimientos se pasan en algún momento. Diría que a él le sucede algo similar conmigo. Llevamos muchos años así, ya no somos niños.
Contadme si queréis vuestras historias y vuestras opiniones. Abrazos