Que no es la mejor manera de volver al mundo real, seguramente, pero no puedo hacerlo de otra, no me sale, ni sé cómo se hace de otra manera. No lo he pasado bien, todo mi entorno tiene su vida organizada y yo me voy apañando.
Me he refugiado en la lectura, en esa que todas leemos a escondidas casi porque, no entiendo por qué, pero nos avergüenza a veces admitirlo. No me apetece salir a buscar una ilusión o algo divertido. Quedo con mis amigas y es genial, pero lo de las noches locas de copas no lo veo y lo de registrarme en Tinder tampoco.
Me animan insistentemente a que salga, que conozca gente, que haga cosas, que me mueva, que salga de mi zona de confort.
No sé cómo se conoce gente ahora en este nuevo mundo, no vivo en un sitio muy grande, en la tienda somos dos y siempre los mismos y con la misma vida, tengo a mi familia y mis amigas de siempre, no siento que esté sola ni en depresión, pero no estoy acostumbrada a esta vida social de separada , no sé cómo debo comportarme y los libros me salvan de pensar, de afrontar y de dar el siguiente paso. Tampoco sé porque tengo que darlos si no quiero y estoy bien así, pero noto que la gente espera eso, que rehaga mi vida cuanto antes porque así no puedo ser feliz.
Solo me apetece leer y olvidarme de este mundo que ahora mismo no me llama nada la atención, no veo que hay de malo en ello, no hago mal a nadie y soy feliz.