Estoy tan emocionada que no soy capaz de dejar de repetirlo ME VOY DE VACACIONES.
Vale que apenas serán 6 días y que tampoco es que vaya a realizar el viaje de mi vida, pero sí, me voy, puedo decirlo, esos días van a ser al 100% para mí y para mi familia, sin más. Llevamos 6 años sin poder disfrutar de más de dos días seguidos de vacaciones y este año lo hemos pensado y es que no puede ser, han sido demasiados meses sumando estrés, trabajo, preocupaciones, rutinas interminables… Necesitamos unos días para nosotros, porque también los merecemos, y en pocos días allí que nos vamos.

¿Y sabéis qué? Así como muchos de mis clientes cuando se enteran me aplauden por la decisión, otros tantos ya me están poniendo pegas por cerrar esos días ‘porque yo te entiendo, pero entiéndeme a mí también, me haces la putada…’. Me voy con un sentimiento agridulce de que a lo mejor a mi vuelta hay clientes que ya no quieren saber nada de mí, o quizás solo lo pienso yo así y no es para tanto. No sé pero ya he escuchado tantas cosas estos días cuando aviso de que no estaré durante esa semana que miedo me da.
La gente es que es bastante cínica con estas cosas, porque aquí todos dicen que obviamente merezco descansar pero como durante esos días les trastoque a ellos sus planes o su trabajo ya no se cortan un pelo para decirme que ya podía haber elegido otra temporada para irme. Nunca llueve a gusto de todos, pero yo tampoco me quejo cuando me paso todo agosto trabajando pendiente de mil cosas que se retrasan porque fulanito o menganito están de vacaciones. Hay que tener algo más de empatía.
A mí me ha costado 6 años darme cuenta de que a pesar de tener mi propio negocio merezco al menos una semana de desconexión, lo mínimo por parte de los demás es que lo entiendan y simplemente asientan y nos deseen unas vacaciones excelentes para así a la vuelta volver a retomar el trabajo con ganas y con fuerza.