Hola chicas!
Siempre os leo y hoy he decidido contaros mi historia.
El año pasado, una noche cualquiera tomando copas con amigas apareció él, mi chico sensato.
Esa noche la pasamos juntos y muchas más que vinieron detrás. Todo empezó como un juego, me gustaba, le gustaba y el sexo era una locura. Casi sin darme cuenta me vi pasando la mitad de mi tiempo con él, findes en casa, noches de Netflix, cañas con amigos… Como ya habéis imaginado me pillé hasta la médula. Hace dos meses decidí echarle narices al asunto y decirle que quería algo más, que era mi hombre.
Pues me quedé con las ganas amigas, solo encontré palabras bonitas para este tiempo juntos pero una realidad como un templo, NO ME QUERÍA, NI QUERÍA NADA SERIO CONMIGO. No podía entender nada y sigo sin poder entenderlo, todo fue una de cal y una de arena, pero después de un año teniendo una relación como tal, porque hacíamos vida de pareja aunque no se hubiera hablado, me quedé sin amor y sin sexo. Yo nunca he sido de tener relaciones serias, siempre me salen ranas y a las pruebas me remito, pero con él si, me lo pedía el cuerpo, no sabría explicarlo…
Pues bien, él ha vuelto pero solo quería volver a follar. Vale, me muero por tirarme lo, una no es de piedra, pero pensándolo fríamente decidí que no lo merece, que no me merece, que pa follar hay muchos y pa querer mu pocos y que si no me quieres no me follas (solo extensible a él, claro). Con este tochazo que os pongo solo quiero deciros que ante pongáis siempre vuestra felicidad a la de nadie, que tus necesidades son primero y que ninguna deberíamos ir pidiendo migas de amor a quien no merece contemplar nuestra sonrisa.
Por cierto, escribo desde el móvil así que perdón si se me ha colado alguna falta. Gracias por leerme.