Hola amigas,
Desde hace unos meses me he dado cuenta que en este mundo, un poco jodido, siempre nos enseñan a como recibir y nunca a no atacar en primer lugar. No sabía muy bien donde colocar este tema porque en mi caso personal hablo de ataques en muchos sentidos. Soy gorda, he sufrido abusos y soy mujer, tengo una familia que no ayuda mucho en lo que a ser gorda se refiere.
En el primer caso, si señor, muy orgullosa puedo decir que estoy gorda y me veo preciosa. A la gente gorda nos han enseñado a escondernos, a que nos de vergüenza estar así. Desde pequeña a mi me llamaban gorda y el mensaje no era: hija eres preciosa estés como estés y Pepito no debería decir algo así, el mensaje era: Bueno nos ponemos a dieta así Pepito no volverá a llamarte gorda. He visto chicas que se han tenido que ir de un sitio porque las insultaban, chicas que han contestado a esos insultos y ha sido casi peor. He tenido amigas que por miradas despectivas por su peso han querido irse del sitio. Al final yo he aprendido a construir una confianza y una autoestima que no hace caso a los insultos, y está muy bien, pero yo, por estar gorda, no debería tener que construir unos pisos más de autoestima para poder soportar ciertas miradas o insultos, esa gente debería aprender a no lanzar ciertas miradas o insultos.
En cuanto a lo segundo, he sufrido abusos y me está costando mucho llevarlo bien, pero me he dado cuenta que es más por el qué dirán que pro otra cosa. No siento que mi entorno vaya a entender lo que pasa, siento que directamente se me va a juzgar en vez de juzgar al imbécil que me hizo eso. Si hasta en el caso de La Manada se juzgaba, habiendo vídeos, mensajes, fotos… se seguía poniendo en duda que ella quisiera, que ella disfrutara y otra sarta de comentarios asquerosos.
Lo que quiero hacer es un llamamiento a todo el mundo, por favor, dejemos de justificar ciertas actitudes, dejemos de enseñar a la víctima que debería callarse y esconderse, juzguemos al lado adecuado del conflicto. Es muy duro pasar por ciertas situaciones y que encima en vez de enseñar a a otra persona a no ser mala o cruel o a no hacerte daño, desde siempre, te enseñen a poner la otra mejilla, a llorar en tu cuarto, a ponerte a dieta o a callarte.
Al final te tratan como un monstruo en x situaciones y nadie les dice a ellos que los monstruos son ellos.