Tengo una relación a distancia desde hace ya tres años, nos vemos solo un par de días al mes, siempre viajo yo porque el trabajo de mi pareja no le permite tener muchas vacaciones; la última vez que coincidimos que tuvimos días libres fue hace ya más de un año.
Hace ya unos 6 meses que mi pareja está intentando visitarme, pero siempre ha surgido algo que lo ha tenido que atrasar porque venir para 3 días o menos le parecía poco y no le merecía la pena. Llevamos ya un mes planeando las fechas definitivas: del 20 al 24 de este mes, llegaría el 20 por la tarde y se iría la noche del 24-25 para poder trabajar el 25 por la mañana.
De esos días yo trabajo el miércoles de 11-19 y el jueves de 17-20 (el martes también trabajo dos horas pero he pedido recuperar esas horas otro día para poder aprovechar su visita); por tanto sólo teníamos lunes por la tarde (que llegaría cansado así que sería un día tranquilo), martes, jueves por la mañana y viernes.

De repente me llama y me dice que el viernes es el cumpleaños de un amigo suyo y que se va por la mañana. Me he enfadado muchísimo por que haya aceptado la invitación al cumpleaños sin consultarlo conmigo, él se ha enfadado porque «no tiene que pedirme permiso para hacer sus planes», ni era mi intención, simplemente llevamos meses planeando su visita, yo llevo varios días buscando cosas que hacer, sitios que visitar, y nos es casi imposible hacer planes de ese estilo porque nunca coincidimos en días libres, y me enfada el hecho de que haya decidido tirar por tierra todo un día que se suponía que iba a estar conmigo sin hablarlo conmigo primero, por un plan que hace, literalmente, todos los fines de semana.
Al final le he dicho que ni venga porque veo que no es una prioridad para él, y me ha llamado histérica ¿De verdad he exagerado?