Hola a todas
Os escribo por aquí para contaros un poco mi historia (intentare resumir lo máximo posible porque es muy muy largo) y a ver si soy yo la mala de la película o no.
Tengo una hermana mayor, llamémosla Sara. Esta casada y tiene 2 hijos. Vive en el Norte
Yo en mi caso estoy casada y tengo uno. Vivo en el Sur.
Os pongo en contexto de todos los momentos que e tenido con mi hermana y que ido acumulando, por si yo estoy equivocada o no.
Mi hija es mayor que sus 2 primos. Y aprendió a hablar en el sur, así que tiene acento andaluz, cosa que vemos normal, ya que es donde estamos residiendo actualmente. Pues el primer comentario que hizo cuando escucho a mi hija hablar, ahí que acento mas feo tiene, a ver si se lo quitáis porque es horrible, no le entiendo nada. Imaginaros mi cara y la de mi marido.
Se lo explicamos a mi hermana y vale.
Cuando quedamos «una vez al año», siempre es donde ellos deciden, aunque yo haga un planning de hacer cosas, no siempre donde ellos quieren y digan. Eso si siempre acabamos en bares donde se come fatal, pero que pagas un dineral, porque ya vino a esos sitios mi cuñado hace ya siglos.
Las caras, por dios, cada vez que quedamos nos ponen caras de asco, apenas hablan, ahí momentos incomodos, especialmente mi cuñado. Apenas nos habla, pero las miradas nos lo dice todo.
Siempre es comer a la 13:00h y a las 16:00 ya se quieren ir o se van directamente. Porque ya es tarde. En pleno Agosto las 16:00h y su excusa que los niños tienen que dormir.
Nos invitaron a dormir en su casa, no una si no en varias ocasiones nos lo decían que para la próxima que fuéramos a su casa a dormir y tal. A la hora de la verdad no tienen sitio, o están muy ocupados que no podemos quedarnos.
Si nos quedamos en su casa ya sea a desayunar, comer o cenar, me pasa mi hermana el ticket de lo que gasto para que le pague la mitad, cuando realmente nos invitaron a comer a su casa, y normalmente siempre les solemos llevar regalos, o postre.
Le hice regalos a mis sobrinos y cuando le pregunto al año siguiente los tienen en el trastero porque son peligrosos, unos malditos peluches, peligrosos, como si fueran gizmo que se reproducen, imaginar mi cara, cuando me lo decía.

Les invite en varias ocasiones a que bajaran al sur, no por el verano que hace mucho calor y igual no estaban acostumbrados, la respuesta de ellos, que no que son muchas horas de viaje, y que gastan mucha gasolina y esta lejos de donde viven. Pero se fueron este verano a ver a unos amigos y ni se quejaron del calor ni nada.
Encima me echo en cara de que porque no le dije a donde fui este verano, y ella ni me aviso que había llegado bien a casa del amigo, me puso la excusa de que no le iba el WhatsApp, luego que era el móvil que se le había estropeado, y que en donde estaba no sabían hacerlo que tuvo que esperar a llegar a casa para que se le arreglara.
Y yo pensando, y el móvil del marido, tampoco funcionaba???, ni las llamadas???.
Le dije de quedar aunque fuera para tomar algo en León y me dijo que no podía que no tenían tiempo.
No tenían tiempo para quedar aunque fuera 2 horas con su familia para tomar algo.
Tanto fue mi enfado que le dije que estaba hasta el moño de todo ese comportamiento hacia mi y mi familia, ese despacio constante que nos hacían.
Siempre me llamaba para quejarse de su trabajo, no asistió a mi boda porque era lejos, cuando lo hice a un par de minutos de donde viven.
Le preste el carrito ligero para su primer hijo, y le dije que cuando no lo usara que me avisara para enviarlo. Pues al enfadarme se lo pedí, que me lo devolviera, que el carrito era mío y que para que lo tuviera en su trastero lo metía yo en el mío.
Pues no va y se enfada llamándome de todo que le iba a dejar sin carrito a mi sobrina pequeña, que como podía, vamos los insultos y amenazas por teléfono fueron increíbles, mi hija y marido que estaban delante se quedaron alucinados.
Y resulta que yo soy la mala por pedirle mi carrito