Con mi pareja me pasó algo parecido y al final llegamos a un punto medio.
Cierto es que la primera compra fue de marcas “buenas”/ caras (lo pongo entre comillas porque no todas lo son realmente), pero lo que hice yo, como compradora habitual de marcas blancas, es apuntar en lo que realmente noté una diferencia.
Por ejemplo: el fairy es cierto que con echar un poco dura más, en el café si noto diferencia… pero por ejemplo la pasta Gallo a mi parecer es más o menos igual que la de Mercadona, lo mismo con geles, detergentes, galletas…
Negocia darle una oportunidad a lo que crees que es igual y que lo pruebe y tal vez podáis llegar a algo intermedio.