Poder se puede ¿pero merecerá la pena?
Te cuento: soy madre soltera de un peque de 10 años.
Mi peque nació del amor y su padre y yo teníamos mil planes juntos (llevábamos 2 años de novios, estábamos prometidos, casa, boda a la vista…) Pues al año de nacer el peque, descubrí que su padre me ponía los cuernos. Al principio le perdoné, pero luego rompimos.
Pues el padre desapareció.
Se volvió a su país de origen y durante 4 años no supimos nada de él.
Yo tenía (y tengo) trabajo fijo, libro fines de semana, festivos, vacaciones escolares… Un horario genial de mañana y un buen sueldo.
No necesité económicamente al padre para nada: yo pagaba la hipoteca, la guardería privada (400€), todos los gastos que genera un hijo, médicos, medicinas, gafas, clases de natación …
Mi familia no se alegró cuando anunciamos mi embarazo porque yo ya era mayor (según ellos) con 35 años y me dijeron: nosotros ya tenemos 70 años y no vamos a cuidar de tu hijo: ¡haberlo tenido antes!
Aún así, en momentos puntuales sí me ayudaron a cuidar del peque.
Hasta que un día,cuando el peque tenía 6 años y se mostraba más inquieto me dijeron: no vamos a cuidarle más. De tu hijo te encargas tú. Si tú estás enferma o el peque y tú tienes que trabajar y no tienes con quien dejarlo, lo hablamos y tal vez podamos ayudarte, pero solo alguna vez y nunca para que te vayas «por ahí».
El padre volvió a la vida de mi hijo cuando tenía 5 años y desde la lejanía empezó a ayudarnos económicamente.
Yo siempre eché de menos no tener momentos para mí. Mucho. Siempre quedaba con amigos con hijos, pero no salía con ligues, a bailar, a cenar con amigas solteras, … Porque aunque me podía permitir «un canguro», no me fío de la gente.
En fin, el peque fue creciendo y es un encanto, lleno de vida, educado, inteligente, maravilloso, simpático, trabajador… pero es muy intenso y estar siempre con él YO SOLA acabó superándome y un día que la lío yo le grité mucho y luego me puse muy triste por gritarle y una cosa llevó a la otra y caí en depresión cuando tenía mi hijo 7 años.
Entonces empecé a pensar que no me gustaba ser madre porque era demasiado «agotador»… Sé que lo elegí yo, nació del amor, de un compromiso, yo podía mantenermos económicamente, viajar, su padre mandaba dinero, venía de visita cada año… pero yo entendí que SER MADRE SIEMPRE ES DURO, pero ser madre SOLTERA sin ayuda de tu familia y sin el apoyo de alguien TODAVÍA LO ES MÁS.
Después de 2 años de terapia y de estrategias, aprendí a enfrentarme a mis momentos de bajón cuando me sentía sola.
Disfruto de mi hijo, le adoro, le amo más que a nada y es una personita única y encantadora, pero ser madre me sigue pareciendo lo más difícil que he hecho en la vida. Y todavía me queda pasar la adolescencia!!!
El 2020 fue definitivo para darme cuenta de que aunque quiero a mi hijo más que a nada en el mundo, me arrepiento de ser madre y si antes de quedarme embarazada alguien me hubiera dicho: vas a estar triste, vas a sufrir, no te van a ayudar, te va a dejar tu pareja, vas a gritar a tu hijo, tu hijo te desquiciará a ratos, gritarás, te enfadarás, sufrirás… NO LO HUBIERA TENIDO NUNCA. De verdad. Hubiera seguido mi vida «independiente» con o sin pareja.
Por eso mi consejo es que te lo pienses mucho.
Haz una lista de pros y de contras.
Tu edad, el grado de amistad que te une a quienes van a ayudarte, etc.
Los bebés son maravillosos, pero luego crecen y son muchas cosas, mucho trabajo, son para toda la vida!!!
Ánimo y suerte!!!
Decidas lo que decidas, sé feliz!