Nosotros acabamos de descubrir que vamos a ser papás. No es algo que estuviéramos buscando fervientemente, ni es algo que esperábamos que sucediera tan rápido, pero si queríamos serlo en un futuro relativamente cercano ( aproximadamente esperaba quedarme en torno a nuestra boda, que iba a ser en septiembre), y llevaba un par de meses cuidándome para estar en las mejores condiciones posibles cuándo llegara el momento. Y bueno, al final ha llegado mucho antes de lo que esperábamos.
Yo tengo 24 años, y mi pareja 26. Llevamos casi 3 años juntos, y vivimos en un piso ALQUILADO.
Él tiene un trabajo fijo y estable, dónde cobra aproximadamente unos 1400€ ( más festivos y horas extras ). Yo me gradué en junio, y actualmente trabajo de enfermera. Y si bien no he parado de trabajar desde que dejé la universidad, no siempre ha sido a jornada completa. Estuve un par de meses a un tercio, y ahora tengo un contrato de media jornada. Y qué decir que, por más oposición que apruebe, estoy a años de experiencia laboral de conseguir una plaza fija.
Y, aunque así, tomamos la decisión de ser padres por x motivos personales. Obviamente todavía no tenemos la vida idílica que «siempre» se desea antes de plantearse traer un hijo al mundo, pero puedo asegurarte que a nuestro pequeño no le faltara absolutamente de nada. Y que ser padres no será un impedimento a la hora de comprar en un futuro nuestro propio hogar, ni nos impedirá viajar. Siento que era y es nuestro momento, y sé que tiraremos para adelante con lo que venga.
Con esto lo que me gustaría decirte es que la vida no es una cronología en la que debas seguir un orden preestablecido. Tenéis que ser vosotros quienes decidáis cuál es vuestro momento, con cabeza, pero de forma libre y adaptandoos a vuestras necesidades y objetivos. Pues lo que puede ser idílico para una persona, para otro puede no serlo tanto. Una decisión no es mejor que la otra, simplemente son momento diferentes, con sus ventajas e inconvenientes.
Si cuando te planteas dónde está vuestra felizidad aparece la idea de ser padres no creo que estés en un mal momento. Y tampoco creo que estés renunciando a seguir creciendo. Simplemente alomejor te cambiaran un poco los esquemas y tengas que hacerlo TODO con más paciencia y dedicación.