Faltan solamente dos semanas para el inicio del cole y estoy con los nervios de punta.
Este curso empieza el cole mi hija pequeña. Ella tiene un retraso del desarrollo, muchas de las cosas que debería saber hacer, todavía no sabe o le cuestan un poco más que a las otras niñas de su edad. Una de esas cosas es el control de esfínteres. Ahora mismo ha causado un rechazo por la retirada del pañal y hemos tenido que parar en los intentos por enseñarle a usar el váter.

Es mi tercera hija, sé cómo va esto de sobra, pero también sé que es un proceso que requiere de una madurez que mi hija no tiene. Me parece super injusto que, siendo la edad natural para dejar el pañal mucho mayor a los tres años, en los colegios públicos sea obligatorio que acudan sabiendo usar el baño y limpiarse solos. No digo que las profesoras y profesores deban cambiarlos, pero es una lástima que no exista una figura dentro de cada centro que se ocupe de esto para no hacer sufrir al alumnado y sus familias por un tema tan arbitrario.
Conozco varios coles en los que las familias se pasan el tiempo que tarde su peque en asimilar lo del baño, yendo y viniendo del trabajo al colegio a cambiarlos. Claro que, lo que trasciende es “Es que tal profe se niega a cambiar a mi hijo y tengo que perder tiempo de trabajo en ir a cambiarlo”, pero no el “es que la Consejería de educación no ha proporcionado al centro una figura de cuidador, que es la única autorizada para cambiar a un menor y que, además, es la única que tiene entre las funciones que incluyen en su sueldo, el cambiarlos”.
Todo el mundo se queja de la falta de humanidad de los profes, no se dan cuenta de que ellos no pueden ni deben hacerlo y que su negativa presiona para que las familias puedan protestar… Pero no lo hacen.

El tema es que mi hija tiene derecho a un cuidador por su discapacidad, pero ya me han advertido de las muchas posibilidades de que no se lo otorguen, por lo que (el tiempo que tarden en ceder a mis protestas, que no serán pocas) tendré que ir a este cole en las afueras a cambiar a mi hija cada vez que lo necesite, con el elevado coste en gasolina que esto conlleva, además de mi nula opción a la conciliación. Pero claro, como no tengo un trabajo remunerado…
Yo, como ya he contado anteriormente, he vuelto a estudiar dado que la situación de mis tres peques requiere de mi presencia en casa. Por ello no puedo trabajar y me he puesto a estudiar todo lo que puedo a distancia. Este año, a mayores, me he metido en un curso oficial de idiomas para refrescar lo casi nada que sé de inglés ya que coincidía en un horario en que todos estarían en el cole, pero claro… ¿Y si no le conceden el cuidador a la niña? ? ¿Debo dejar el ciclo formativo, la escuela de idiomas y todas mis actividades programadas para las horas de cole para quedarme allí el tiempo que duren las clases para no gastar diez veces más gasolina de lo que gasto? ¿Qué se supone que esperan que haga? ¿Y si llego a estar trabajando? ¿su actitud ante mi problema sería el mismo? ¿en qué trabajo te dejan salir tantas veces y tanto rato?
Los niveles de ansiedad están a tope estos días mientras espero a que el cole abra, inspección educativa vuelva a funcionar y alguien me de una respuesta.
Lo que está claro es que, si el sistema educativo funcionase como debe, ni mi hija con un diagnóstico ni ningún otro niño o niña sin ningún tipo de divergencia deberían de estar forzados a retirar su pañal por exigencias que existen solamente para que se ahorren un sueldo en cada centro. Las familias respirarían tranquilas, el equipo educativo también y al fin se tendrían en cuenta las necesidades reales del alumnado de estas edades.
Luna Purple.
