Hola. Sé que esto puede parecer una tontería pero tengo unos remordimientos y un conflicto grande al respecto.
Yo vivo fuera de España. Se acerca mi cumpleaños que cae un sábado. Solo tengo libre el viernes de antes. Los findes libro siempre. Pensé al principio en celebrarlo aquí de tranquis y sin muchos líos, yendo a la playa y de noche de fiesta. Otros años me he preparado viajes o algo más elaborado, pero este no me apetecía. Yo soy mucho de «viajes express», sobre todo para cosas como conciertos o festivales. No me importa comerme un viaje en autobús cruzando la frontera hasta España durante 8 horas solo para ver un concierto. Hasta sin alojamiento he hecho cosas asi, de ir, ver el concierto y volverme, con el palizón y los gastos que eso conlleva, pero feliz.
Cuento esto porque me sentí mal pensando que no tenía ganas de comerme una paliza así para mi cumpleaños en ir a ver a mi familia. En mi pueblo no hay nada que hacer y sé que estaría aburrida porque además mis familiares entre que trabajan y están a lo suyo, no hay realmente tiempo en familia de calidad casi nunca.
Y ellos no me dijeron nada, pero empecé a pensar cosas como: «Si aguantas viajes y palizas así para conciertos, puedes hacerlo por tu familia, asi que el poco tiempo o los gastos no son una excusa válida» / «No te apetece porque te vas a aburrir? Eso no es más importante que tu familia. » Y cosas así. Aparte de eso, me conozco y sé que si fuera al revés, yo misma atacaría con esos argumentos si tuviera un familiar fuera que no quiere ir, sabiendo que otras veces y en las mismas circunstancias, sí lo hace. Me sentiría que no soy una prioridad, que me está dejando de lado, y solo va cuando le conviene y no por nosotros, que deberíamos ser la prioridad. Por eso me sentiría hipócrita si no voy. Supongo que solo intento ser consecuente con lo que le exijo a los demás y lo que me exijo a mi. Si quiero esa reciprocidad de que se me tenga en cuenta y sea una prioridad por encima de cosas banales, tengo que dar eso mismo a los demás, ¿no?