Ya conté en su día mi historia en este foro pidiendo consejo.
En resumen, un chico de 29 años con novia compañera de trabajo, los dos camareros en un bar que me cuida, me quiere y me respeta. Una chica brillante, abogada y guapa como amante. Tenía miedo de que ella conociera a alguien más y ha pasado.
De repente dejó de ser tan cariñosa, tan atenta, dejó de querer quedar conmigo (nos hemos estado viendo todas las semanas al menos un día durante tres meses y hablando a diario). Yo vi desde cuando fue y sabía que tenía algo con alguien. Un ingeniero… Así que la he escrito diciendo que no podíamos seguir viéndonos porque la iba a hacer daño, que había llegado el momento de elegir y que no estaba dando lo mejor de mi ni a ella ni a mi novia.
Le dije también que no le podía dar lo que ella buscaba y merecía por lo menos ahora y que quería tenerla en mi vida de cualquier forma siempre. Y ella al contestarme me ha confirmado lo que sabía, que sabía que la había notado distante, que lo había decidido así porque ha conocido a un chico, que no tienen nada serio pero que no quiere ocultarle nada, que quiere hacer las cosas bien con él, que ella pide respeto y sinceridad y que él no merece menos, que gracias por todo y que adiós. Ha sido mucho más elaborado, pero bueno.

Me he quedado bastante rayado porque yo he dejado que entrara en mi vida, en mi relación, he estado engañando y mintiendo a mi pareja y de repente se va, resulta que no sentía por mi lo que yo creía y que me quedo autoengañandome de que yo he elegido con quien quiero estar cuando lo único que he hecho ha sido perderla a ella. Me ha utilizado. Le vaya bien o mal en esta relación ella no me va a dejar entrar, no significo lo suficiente, ellos son más importantes y encima piensa que mi relación es una mierda porque no hay confianza.
Sé que la culpa es mia y me he dado cuenta de que aunque me haya querido agarrar a mi pareja para superar esto sé que vivo en una mentira, que mis sentimientos no son fuertes y mientras mi ex amante se va a intentar tener un cuento. Una de vosotras me dijo en el anterior post que una mujer exitosa como ella no se iba a quedar con un camarero, tenía razón. Tenía que haberla visto venir.