Hola chicas, quería hablar por aquí de una situación que me lleva pasando meses y que me tiene en tensión.
Por poneros en contexto, trabajo de médica en un centro de salud, y hace unos meses, ya casi un año, llegó un enfermero nuevo al centro. Desde el primer momento me chocó que ni me miraba, ni me saludaba, me ignoraba continuamente, al principió pensé que igual era porque en ese momento yo era residente, pero con los demás residentes no actuaba así. Al final le acabé cogiendo muchísima manía, hasta odio, y decidi ignorarle yo tambien, y ni le saludaba.
Pasaron unos meses así, hasta que de repente un día, me empezó a saludar, incluso a veces venía a hablar conmigo sobre temas en común, como que los dos hacíamos guardias en el mismo sitio algun fin de semana, y que a ver si coincidíamos. Yo con esta nueva situación estaba mucho más comoda, ya que no me gusta tener malos rollos en el trabajo y más si no sé el motivo, aunque aun asi había cierta ambivalencia, que tambien me mantenía en tensión.
A mis amigas no paraba de hablarles de este chico, hasta que una de ellas me dijo que se notaba que me gustaba, yo antes la verdad que no me lo había planteado, porque físicamente tampoco es que me llame la atención, pero sí que es verdad que he estado siempre muy pendiente de él, y desde ahí empecé a darme cuenta que tiene algo que me llama la atención y que sí, me atrae.
El momento de inflexión viene ahora: la comida de navidad del centro.
La verdad que fue totalmente inesperado, porque pensaba ir a la comida, y después irme a casa, pero al final me convencieron, y salí de fiesta con los enfermeros más jóvenes hasta las tantas.
El chico en cuestión también estaba y desde el principio estaba muy pendiente de mi, me hablaba al oido casi todo el rato, preguntantome muchas cosas de mi vida, y tambien me estuvo contando cosas de él, tambien hubo contacto fisico, en la cintura, las manos… Es verdad que estabamos un poco borrachos, y que también actuaba así similar con las demás chicas del grupo, pero con esas sí que tiene más confianza porque son amigas, conmigo antes nunca habia sido tan cercano. Empezó también a haber mucho colegueo, de meternos de broma el uno con el otro, y hubo un momento que me llegó a decir, que ya no sabía que decir para acercarse a hablar conmigo. También entre broma y broma reconoció que dos del grupo le parecíamos atractivas sexualmente (otra enfermera y yo). Sí que hubo un momento que ya decidí irme, porque se habia ido casi todo el mundo, y si me quedaba me iba a quedar casi sola con él en la fiesta, y tenía la intuición que podía pasar algo… Me dio miedo por el qué dirán y me fui.
Pues bien, al lunes siguiente, de nuevo a las andadas. Indiferencia total. En cambio, el resto del grupo que salimos súper bien, muy buen rollo con todos, y todos vinieron a preguntarme qué tal estuve al día siguiente etc. Pero él… nada, ni un comentario, ni mirarme. Sí me contesta al saludo pero poco más.
También siento a veces que igual soy yo la que le da excesiva importancia, pero bueno la indiferencia esta ahí. Las demás compañeras le preguntaron qué tal estuvo conmigo, si aguanté mucho en la fiesta, y él mirando para otro lado «sí, sí, sí que aguantó, bueno me tengo que ir»
Alguna amiga me ha dicho que puede ser que le de vergüenza y no sepa como actuar en el trabajo, pero no sé… tenemos 30 años, se supone que deberíamos tener algo de madurez, que al fin y al cabo, tampoco es que pasara nada en la fiesta.
