Yo también pienso que cada uno debe criar sus hijos como crea mejor y que, EN TEORÍA, nadie mejor que los padres sabe qué necesita su hijo. Sin embargo siempre hay que tener las necesidades físicas y emocionales cubiertas. Si el niño está sano, se desarrolla con normalidad, es feliz y es querido, da igual que sea en el monte rodeado de cabras o aplicando un método didáctico super moderno.
En tu caso con el ejemplo que pones, pienso que tu preocupación es correcta, porque a mi lo que me parece es lo siguiente: el padre pasa de «conflictos» y va a lo fácil, ya sea por pereza o por falta de tiempo. Pero el tema no funciona así, si has decidido tener un hijo es imprescindible dedicar parte del tiempo a su desarrollo, no puedes pasar de todo porque no tengas tiempo. Y eso incluye que el niño tenga una buena relación con la comida. Con ocho años ya tiene que estar en contacto con lo que comemos los adultos al 90%, quizás no le vas a poner un caviar al crío pero ostras, tiene que desayunar como un niño de su edad, no como un bebé.
Puedes plantearle que se imagine que el niño cuando quiera beber leche del vaso sea porque en el colegio se han enterado de lo del biberón y todos se ríen de él. ¿No sería mucho mejor pasar por el conflicto de quitarle el biberón antes? Además que, si no le gusta la leche de vaca, existen alternativas, la leche es muy nutritiva pero no es lo único que existe. Y en el desayuno debería entrar fruta por cierto, eso es opinión pero de cualquier pediatra.
Sí, pienso que deberías llamarle la atención porque está descuidando un poco al crío.