Conocí un chico espectacular, de esos que dices “este es, mi búsqueda ha terminado, llegué a donde tenía que llegar” … ustedes me entiendes. Nos conocimos en un bar, bailamos, conversamos con amigos, luego conversamos a solas, pues un poco de lo mismo, ya saben de qué va esa parte de la historia. Pero cuando las cosas se pusieron interesantes estaba muy borracha, creo que los mismos nervios o emoción me hicieron beber de mas, estaba en ese estado de éxtasis, ¿saben?
Cuando estas feliz y simplemente quieres celebrar y pues no se piensa mucho en las consecuencias o en el mañana. El tema es que celebre demasiado pronto, y la noche que iba genial termino siendo de los mayores osos de mi vida. Del bar nos fuimos a casa del que yo juraba seria el amor de mi vida y padre de mis hijos. Yo iba muy entusiasmada, pero en el viaje me dio mareo por lo borracha que estaba, que repito era mucho y llegando fui al baño y vomité. Me lave los dientes como pude, utilice la mitad de la pasta dental, y pues paso lo que tenía que pasar, lo hicimos y lo hicimos todo. En todo momento yo estaba muy segura de que no se había dado cuenta de nada, y que mi vomitada había quedado entre el váter y yo.
Me quedé dormida justo después y la mañana siguiente casi casi me voy con mi dignidad intacta, estuve a punto, pero ya de salida, sin previo aviso y sin poder controlarme, vomité en las escaleras de su edificio y ahí si me pregunto si la noche anterior había estado muy borracha. Obviamente mentí con mi vida y le dije que, para nada, que lo había disfrutado muchísimo y en todo momento. Pues ahí viene el giro de la trama: según yo, hicimos de todo, pero el procedió a decirme que en pleno acto yo me había quedado dormida y pues lo dejé guindado. Me quería morir de la pena, supongo que toda la faena fue producto de mi imaginación.
Lo peor, es que en la borrachera que aún tenía en la mañana (claro está porque vomité de nuevo) me puse sus jeans en lugar de los míos. El desenlace de la historia no es tan desalentador como el resto. Yo no tenía intenciones de volver a verle jamás en la vida, pero me rastreo por todas las redes sociales (luego me conto que busco mi nombre entre los seguidores de la disco donde nos conocimos, decanto por fotos y dio conmigo) y pues una vez que me encontró en instagram me encontró en todas las demás, se puso mega pesado en que debía devolverle sus jeans.
Para culminar y no aburrirlas mucho, él no quería los jeans, de hecho, los cargo puestos ahora, la segunda vez que lo hicimos sí que me mantuve muy despierta y alerta, y hoy en día, y tres años después estoy vomitando de nuevo en su váter, aunque por motivos completamente distintos.