No sé en qué momento ha pasado pero en menos de un año todas se han puesto morros, además no es algo que estuviera super premeditado por parte de casi ninguna.
La única que lo había comentado alguna vez es la primera que se puso, fue a un centro estético, se pinchó, nos pasó foto y empezó la campaña de ‘no duele nada, es súper cómodo, te sientes muchísimo mejor’. Detrás de ella han pedido cita las otras tres y ahora tengo a cuatro amigas con los labios brillantes, gordos y carnosos.

Están todas dándome la matraca con que lo haga yo también y paso, es como que tengo debate porque me dan envidia y real es todo ‘muy natural’, el resultado quiero decir. No es que tengan ahí dos morcillas gordas por labios, simplemente pues se los han ‘hinchado’ un poco. Pero es que luego lo pienso de verdad y no me da la gana, nunca me lo había planteado, nunca había querido, nunca había entrado en mis planes.
Oigo en mi cabeza todo el rato a mi madre ‘¿si ellas se tiran por un puente tú también te tiras?’
Por qué me estoy planteando todo esto, señor mío.