Él se acercaba caminando despacio, con sus bermudas azules y su camisa de manga corta de cuadros.
Me encantaba observarle mientras venia hacia mí. Oía el mar mientras le miraba …las pequeñas olas que casi ni rompían, porque en nuestra playa casi ni había oleaje
-siempre vienes cuando te necesito
-y así seguiré…tampoco tengo mucho más que hacer la verdad-dijo sonriendo
Nos abrazamos fuerte y os juro que habría mantenido ese momento estático para siempre…
Nos sentamos en un par de sillas de playa, en la orilla
-a ver hija, esto es lo que hay. Llorando y lamentándote no vas a conseguir nada, creo ya lo sabes
-ya lo se! Pero es que siento que no lo estoy haciendo bien papá. Todo esto me supera, y aunque están mis hermanos ellos no pueden transitar por mi dolor…solo puedo llevarlo yo, y a veces…muchas veces…es el dolor el que me lleva a mi
-cierra los ojos-me dijo mientras agarraba mis manos. En ese momento la oi a ella…me llamaba “Noelia, ven a cambiarte ya que hace fresco”
Era mi madre, tenia mi bañador seco en la mano y me esperaba sonriente mientras sacaba una toalla de la bolsa de playa. Corri hacia ella con mi cuerpecito de 7 años y ella me arropo para secarme mientras me abrazaba

-mejor ahora verdad?
-si, ama…mucho mejor….es LO mejor
Me invadíaia el olor a su crema solar, y justo en ese momento, sabia que nada malo podía pasarme.
Cuando me gire, estaba en la puerta del salón de la casa de mis padres una mañana de reyes, muy muy temprano…seguía siendo esa niña, y mis ojos se volvían locos al ver los regalos….
-ALAAAAAA-.gritaba yo, y al poco aparecía ella, atándose la bata preguntándome : “pero que te han traído los reyes??? Madre miaaa”
Después de abrir mis regalos corría a llevar a mi padre los suyos a la cama
Volví a la playa, a la orilla, todavía me seguía cogiendo mis manos
-eso q has sentido, justo eso, es lo que quiero que siempre vaya contigo…ni te imaginas el arma tan poderosa que es
-tu sabes lo dificil que es todo desde que nos dejaste?? Inmensamente difícil..y ella se va apagando cada día, un poquito más…cada día se le va un poco mas sus fuerzas, sus recuerdos….
-Claro, pero para eso te tiene a ti hija. Recuérdale siempre quien es, quien era. Todo lo que nos dio. El amor como el suyo, el amor del bueno…estoy seguro que no se olvida tan fácil..se mente en nuestros poros, nos impregna
-siempre habéis sabido que sois mis dos faros. Tu ya no estas y el suyo cada día luce un poco menos
-pues os toca a vosotros subir con la antorcha al faro. Iluminadlo para ella, para que no se vea navegando hacia la orilla sola en la oscuridad. Aunque cada día la cueste más volver
-y que hago cuando ya no pueda alcanzar la orilla? cuando no sepa quien soy? Papa, yo todavía la necesito…necesito que me vea…
-Busca a la niña que te he enseñado, ella te llevara a tu lugar seguro…ese en el que estaba ella, en el que estábamos los dos dándote amor y protección. Ella igual no sabrá quién eres, pero tu si sabes quién es ella. Acompáñala
-Lo intentaré….
Se levanto de la silla y me abrazo
-ya? ¡¡No puede ser!!
-sabes que no me puedo quedar, pero si me necesitas sabes que siempre vendré
-te quiero papa
-y yo ti hija
Se dio la vuelta y se fue alejando, silbando, tranquilo…como solía hacer el…poco a poco fue desapareciendo su imagen
Cuando abrí los ojos todavía podía sentir su abrazo. Creo que jamás dejaré de sentirle , y menos ahora que tanta falta nos hace, en esta lucha contra la enfermedad que quiere arrebatarle los recuerdos a mi madre.
Inevitablemente, será así, pero una cosa está clara….mis recuerdos, esos, no se los va a llevar nada ni nadie. Y esos, amigas….los guardara con mucho mimo esa niña de 7 años que siempre me recordara lo que es el amor más puro.
Noelia L.C