Os pongo en contexto. Conocí al que ahora es mi ex estando yo de vacaciones en otro país. Nos enrollamos un par de veces y yo pensé que la cosa se quedaría ahí pero yo me fuí y seguimos hablando por watsap, videollamadas y al final se convirtió en una relación a distancia donde tanto yo como él viájamos bastante a menudo para vernos. Fue de esos amores de película, nos enamoramos hasta las trancas.
Despues de más de un año así yo me mudé a vivir con él a su país, deje todo para apostar por la relación pero todo era bastante complicado. Él viaja a otros paises muy amenudo por su trabajo, a veces meses, tiene dos hijos de una relación anterior y había muchos factores que hacían dificil centrarnos en nosotros y disfrutar la relación. A pesar de todo seguimos, yo encontré trabajo allí y queríamos formar una familia.
Me quedé embarazada pero él viajó mucho en el embarazo y cuando la peque nació se tuvo que ir por 6 meses fuera. Yo ahí ya no pude más, entre que teníamos nuestros problemillas, estabamos en plena pandemia, echaba de menos a mi gente y mi tierra y que encima me dejaba sola recien parida pues decidí volverme a españa a casa de mi madre sabiendo que eso podría suponer el fin de lo nuestro porque yo en su país ya estaba al límite de mi estabilidad emocional.

Duramos un tiempo más a distancia pero yo decidí que no podía seguir así, que necesitaba ver un futuro real. Él no quería dejar su trabajo y sus hijos y venirse a españa (y en cierta parte lo entiendo, sobre todo lo de los hijos) y yo no quería volver a su país porque allí me sentía muy sola y tenía muy pocas probabilidades de encontrar un buen trabajo con sueldo digno (allí se cobra muy mal), y porque sentía que vivía a rebufo de su vida y había perdido las riendas de mi propia vida.
En españa he encontrado de nuevo mi sitio, mi gente, mi casa, posibilidad de trabajo digno y también creo que es un sitio mejor para criar a nuestra hija. Él lo entiende y viaja todo lo que puede a verla, nosotras también hemos viajado a verle a él y su familia.
Durante un tiempo largo, un año y medio hemos mantenido una muy buena relación, también nos acostamos en alguna ocasión. Eso hacía que no pareciera casi que lo habiamos dejado, hasta que él conoció a otra chica en su país y empezó a salir con ella. Era algo que sabiamos que podía pasar tanto de mi parte como la de él, pero yo me vine abajo. Sentí entonces el duelo real de la ruptura, el «se acabó» definitivo.
Han pasado unos meses desde entonces y yo por mucho que lo intento siento que le quiero mucho y no consigo olvidarlo. Él por cosas que hace y dice de refilón también siento que me quiere pero como sabemos que no podemos hacer una vida en común no queda otra que seguir nuestros caminos por separado.
Esta situación me tiene muy mal, lo echo de menos y tenemos contacto diario por nuestra hija. Él le noto que también lo pasa mal… Hablamos mucho siempre de lo importante de llevarnos bien por nuestra hija pero no se si podré vivir así, si conseguiré hacer el duelo y hacer el click mental de que tengo que pasar página. ¿A alguna le ha pasado algo así? ¿Cómo se supera un amor correspondido pero imposible?