Hola! Siempre he leído el foro pero nunca me he soltado para contar mi pequeña pero agitada historia.
Esto va dirigido a las parejas que han caído en la monotonía, que ya no saben lo que sienten, o simplemente se han acomodado.
Mi ex-pareja la conocí en el instituto, empezamos a ser amigos y poco a poco nos enamoramos. Al principio todo fue muy bonito, como todas las historias de amor, pero poco a poco la relación se volvió intermitente. Yo entré en la universidad, el hacía su grado… Empezamos a distanciarnos, lo dejábamos y volvíamos. ¿Por qué? Francamente, no lo sé, tal vez me acomodé a la rutina o porque era mi mejor amigo, habíamos pasado por tantas cosas que no quería perderle.
Llegó la pandemia, y la distancia ya era mucho más que palpable y te empiezas a dar cuenta de que sientes mucho cariño hacía el, pero no amor. No el amor que me haría recorrer medio mundo para robarle un beso. ¿Qué cuánto duramos? Casi nueve años de mi vida… A veces pienso si me arrepiento de no haberlo hecho antes por miedo o si simplemente tenía que pasar en ese momento. No lo sé. Lo que si sé es que me entraron luego las prisas por hacer lo que no había hecho nunca, meterme en Tinder, conocer gente… Con la pandemia poca cosa claro. Y me choqué contra un gran muro. Metí la pata. La cagué. Sé que debía darme tiempo para mi misma. Pero quería hacer lo que no había hecho nunca, lo que había visto hacer a mis amigas… Me he dado cuenta de que no estaba preparada. Debo darme mi tiempo.
Espero que mi historia (bastante resumida) os sirva a algunx de algo. No hay que tener miedo a estar sólo. Tenemos que querernos a nosotrxs mismos, y no necesitar de nadie que nos diga los bonitxs que somos. Porque eso ya lo sabemos nosotrxs.