Llevo más de diez años dejándome la piel en la empresa en la que trabajo. Curro en el sector de la ingeniería así que haceros una idea, las mujeres continuamos siendo la minoría.
Esto nunca ha supuesto un problema para mí, tengo muy buen rollo con mis compañeros y superiores. Hago bien mi trabajo y tran tantos años de fatigas y cumplir plazos imposibles tenía ya ganas de que me premiaran de alguna manera.
Antes del verano nos visitó en la oficina un grupo de japoneses muy interesados en nuestro trabajo. Por mi parte me tocó presentar ante ellos una parte del proyecto y terminé muy contenta con el resultado.
Uno de mis jefes constató lo que yo pensaba y tras haberse reunido con ellos vino a felicitarme ya que nuestros potenciales clientes orientales habían alucinado con mi ponencia.
Desde aquella ajetreada semana nos han estado preparando para un inminente viaje a Japón. La empresa ha conseguido sacar adelante la oferta y algunos trabajadores irán y volverán a España dn pocos días mientras otros, los más imprescindibles en el proyecto, se quedarán allí una buena temporada.
Todos en la oficina hicieron sus baremos sobre quiénes serán los elegidos. Yo, como comprenderéis, estaba deseando empezar mi andadura oriental. Puse toda la carne en el asador por este proyecto y necesito un cambio de aires como el respirar.
La semana pasada mi jefe directo me llamó a su despacho. Con los antecedentes con los que contaba estaba ya más que lista para salir de aquella sala celebrando mi viaje. Pero me llevé una terrible decepción.
En resumen, mi bienquerido jefe echó sobre mi todas las flores que pudo, alabó mi trabajo como ningún otro, para después decirme que la empresa no tiene claro que alguien de mi perfil sea la imágen que ellos quieren vender en Japón. Que allí son muy estrictos con la vida sana y que quizás yo pueda transmitirles sensaciones negativas.
No me lo podía creer. A ninguno de mis compañeros se les ha elegido por su físico, y yo no soy la gran ingeniera que soy gracias a mis curvas.
Llevo desde entonces valorando el largarme de la empresa. Ellos me han ofrecido un gran aumento y trabajar en el proyecto pero desde nuestra oficina, aunque el daño a mi autoestima ya está hecho.
Simplemente necesitaba contarlo. Estoy harta de esta mierda de sociedad.
Una gorda en Japón
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MariamInvitado
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ResponderKaInvitado
ResponderHostia, qué duro. Yo también soy ingeniera y sé lo duro que es este mundo para nosotras, que somos minoría, pero hasta ahora no he tenido problema por mi sobrepeso, con pedir talla grande de ropa para las puestas en marcha me vale. Yo no sé lo que haría en tu caso. Si en tu zona es posible encontrar trabajo en otro sitio igual deberías irte, no es lógico que te dejen atrás por tu físico y no le deseo ni a mi peor enemigo el estar mal en una empresa. Lo primero que debes mirar es tu salud mental.
Quizás también deberías hablar con tu jefe y dejarle claro que lo que te está haciendo es discriminación y graba la conversación por si las moscas.
Mucho ánimo!KarenInvitado
ResponderHola, guapa.
Mira, Japón es un país cojonudo para ir de vacaciones, pero para trabajar…
Son personas machistas, machistas, MACHISTAS HASTA DECIR BASTA. No conciben que una mujer pueda llegar a puestos de liderazgo; como mucho que lleguen a ser la secretaria del Presidente.
Te pongo un ejemplo.
El negocio de mi familia, junto con otras empresas españolas, fue premiada por ser los mayores vendedores de un conocidísimo proveedor japonés aquí en España. El premio consistía en un viaje para una persona de cada empresa, en plan representación, a China y Japón con todo pagado y a todo tren para que conocieran las fábricas y tal. PERO DEJARON MUY CLARO QUE SOLO PODIAN IR HOMBRES AL VIAJE. Que las actividades que se tenían programadas no serían del «interés femenino».
Esto es REAL. Y te hablo de un viaje que se hizo hace 7 años, osea, que no te hablo de los 80 ni cosas así.
Lo de tu peso te digo yo que fue la excusa para dejarte fuera porque decir que no te querían «porque el interés femenino en la ingeniería está fuera de lugar» iba a ser mucho peor que llamarte gorda.
Que, por cierto, también hay gente (y cada vez más por las cadenas de comida basura) con sobrepeso en su país, que no se flipen.
Estoy al 90% segura que esto no es por tu empresa, sino por los japos.
AnónimaInvitado
ResponderNo me lo puedo creer, por Dios. No hay manera de que te orientes por un abogado e intentes demandar por algún tipo de discrimen?? Y si, con toda la razón del mundo puedes valorar el largarte de tu empresa si te impiden una gran oportunidad como esa solo por tus curvas, que parece mas una excusa que otra cosa. Quizá le querían dar la oportunidad a otra persona. Yo tu si que evaluaría demandarles por discrimen, ponerle limites y que aprendan a tratar por el merito y no por físico, joder… hasta yo estoy rabiosa!
LULAInvitado
ResponderMe quedo muerta ¿Que no eres la imagen que quieren dar? ¿Una mujer que convence con su trabajo, seguridad y ponencia, consiguiendo el cliente, no es la imagen que quieren dar? Alucino pepinillos, es una discriminación de libro y no sé cuantas ganas tienes de guerra, pero es para ir a los medios de comunicación a contar tu historia, para que sepan lo que es preocuparse por su imagen… en fin, al final creo que deberías hacer lo que mejor te convenga a tí… acepta el aumento y a la vez ve buscando otro trabajo, pero no lo dejes y te quedes sin nada, que está la cosa malita.
Siento mucho lo que te ha pasado, pero créeme que te define más ser una profesional como la copa de un pino, que no ser una mujer florero enviable a lucir palmito. ¡Vales mucho!LyrisInvitado
ResponderMe he indignado una barbaridad al leerte.
PERO CÓMO SE ATREVEN???? Dicen que es mentira, pero es OBVIO que se sigue juzgando el cuerpo de las personas para medir su valía o no. Independientemente de sus demás logros, un cuerpo gordo es un cuerpo gordo y se acabó. Es repugnante y abominable.
Las pruebas están aquí mismo.
Pues la verdad es que no está el patio para pasar de trabajos, especialmente cuando son tu campo y te apasionan tanto como se nota en tu texto. Pero desde luego es para liarla parda y dejarles con un palmo de narices. Es lo menos que se merecerían.
PueblaInvitado
ResponderHola hermana, lamento que tengas que aguantar esto. Si te «sirve» de algo, un buen amigo mío estuvo mucho años en un servicio de adopción internacional. Cuando se encontraba con alguna pareja con un cuerpo no normativo, se las tenía que ingeniar para que permitieran que adoptaran a una niña China porque desde el país de origen era todo no y no. Consideraban que una persona «gorda» no daba buen ejemplo ni iba a cuidar bien de la niña. La población china precisamente no es la que mejor cuida a sus niñas huérfanas y ahí andaban… dando lecciones.
Una mierda de cultura y de prejuicio. Lo siento infinito.DuneInvitado
ResponderPues vaya…. la verdad que te tiene que sentar mal con lo única y buena profesional que eres… te pongo un ejemplo de cómo son: a la empresa de mi marido la absorbió una multinacional japonesa, y entre todas las mejoras de convenio estaba: dietista/ nutricionista privada que eligieran y gimnasio…. para potenciar vida sana. Eso y el día de su cumpleaños libre por convenio, que yo eso no lo he visto jamás. No te voy a decir yo que haría porque las decisiones con el trabajo sólo uno sabe lo que hay…
PandaInvitado
ResponderTe cuento algunas cosas de Japón.
Los trabajadores se hacen controles estrictos cada seis o cuatro meses más o menos y si han subido de peso les bajan el sueldo.
En Japón se considera GORDA OBESA a cualquier persona que pese 55kg. Sí. Pesar 60kg es una vergüenza en ese país.
Como dicen, es un país machista y putero. Después del trabajo se van a los puticlubs a cerrar negocios y hacer contactos y está terriblemente normalizado. A esas reuniones obviamente no van mujeres.
Mira, creo que haces muy bien tu trabajo y disfrutas. Creo que te valoran en tu empresa y que saben cuánto vales. Esta decisión no la toman ellos, sino los japoneses.
Creo que no deberías dar más importancia de la que tiene y que deberías continuar dando lo mejor de ti en tu trabajo. Hay otras oportunidades que vendrán, y seguro que eres de las primeras en las que piensan. No te voy a recomendar que tires por la borda todo sólo porque los japoneses son gordofobicos.
AnonimouseInvitado
ResponderNo sé que te diría tu jefe, pero la sociedad japonesa es muy jodida en machismo, allí con el concepto que tienen de la estética femenina te dan ganas de cortar cabezas.
Está claro que no son formas de decírtelo y están jodiendo tu carrera profesional, si quieres marcharte a otra empresa es otro tipo de aventura.LauraInvitadoLauraInvitado
ResponderMira eso no es normal, si yo fuera tu hablaría con algún sindicato para que te orienten de cómo puedes defenderte porque eso no puede ser. Después si quieres te vas de la empresa pero que nos traten así a una trabajadora es intolerable. Suerte y ánimo.
AnaInvitado
ResponderYa…es que no todo el mundo es como el que nosotr@s conocemos. En Japón son terriblemente machistas. Allí las mujeres van a la universidad sólo para conocer a un buen marido y dejan de trabajar cuando se casan para dedicarse a la casa y los hijos. Y lo consideran lo normal, lo dicen sin ningún tapujo. También son racistas, a los occidentales nos consideran inferiores… pero también a los de otros países orientales. En los prostíbulos las prostitutas japonesas sólo son para clientes japoneses, los de otros países sólo pueden acostarse con chinas, koreanas, vietnamitas… Así está el patio. A lo mejor ya no te da tanta pena no ir a Japón…
TotoroInvitado
ResponderLo primero de todo, siento mucho que estés pasando por esta mierda.
Lo segundo, estuve una temporada en Japón, con mi marido. Los dos somos personas gordas y además él es muy alto. Nos sobran unos 20 kg a cada uno. Te pongo en antecedentes pq en ningún país en el que haya estado,y son muchos, me han hecho sentirme tan mal por estar gorda. Realmente para ellos es algo así como una cuestión cultural.
No sé si es obsesivo o que realmente lo asocian con muy mala salud. De hecho las pocas personas gordas que vi allí eran morfológicamente muy diferentes a cualquier persona gorda que yo haya visto.
No trato de justificarlos. Pero sí que intento darte un punto de vista que quizá no hayas tenido en cuenta.
No sé, unido a que son machistas, cuadriculados y bastante depravados las pocas horas libres que tienen al mes, puede que no sea la mejor idea que vayas a vivir allí. Desde luego, a mi japón me encantó, pero los japoneses no.
Te animo a que mires este mal trago de otra manera. Puede que todo tu esfuerzo debas enfocarlo en otro proyecto donde realmente vayas a sentirte valorada al 100% aunque hayas invertido mucho tiempo en éste. No creo que tu empresa aquí sea realmente la culpable. A veces lo que pensamos que es la gran oportunidad de nuestra vida, acaba convirtiéndose en nuestra peor pesadilla.
Resetea y no tires por tierra todo el esfuerzo invertido en tu empresa.
Mucho ánimo!!!NereaInvitado
ResponderLa cultura japonesa, aunque nos molen sus cositas, susbkimonos, sus otakus su todo, es terriblemente machista, tal y como te dicen ahí arriba, es más, las mujeres que trabajan no llegan al 50% de la población y (esto es real) para contratar les pesa más que seas mona que buena.
Dicho esto, para ellos la imagen lo es todo y ser gordo es uno de los mayores delitos que se pueden cometer.
Dicho esto, en tu empresa no te llevan por eso. Lo que mo quita que sean unos hijos de la gran puta por no apostar por ti si eres la mejor o, al menos, explicarte esto que te acabo de explicar.Aunque Japón mola, te acabas de librar de una temporada de estrés y de que kuzguen tu valía por tu cuerpo. Y lo de encontrar tallas de ropa más allá de la 40 es infernal.
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