Era tan simple como haber dicho «en el pasillo donde está mi compañera, a la derecha». Descripciones del físico en ese contexto está de más, aunque tengas la duda de que lo haya hecho sin maldad. Por poner un ejemplo, si fueses negra o albina o árabe o del lejano oriente, estaría igual de feo que usase tus rasgos físicos para describirte, cuando no hay necesidad de comentar esas características («donde está esa señora, cliente, compañera…» son suficientes). De todas maneras, sí, buscaba la risa cómplice del otro y humillarte. De cabeza a la supervisora.