Esto es muy personal, pero a mí me parece que a partir de una cierta edad y teniendo trabajo, cada cual tiene que volar solo y hacer su vida. Porque si te quedas en casa de tus padres, por mucho que aportes dinero (que eso doy por descontado que lo harías, si vuelves) y asumas tu parte en las tareas domésticas, no aprendes jamás realmente a organizarte por ti mismo. No planificas tú lo que hay que comprar y cuándo para cocinar qué durante la semana, las lavadoras cuándo hay que ponerlas y a qué hora tenderlas, cuánto reservar de tu sueldo para gastos y cuánto para ahorros, cómo lidiar con tu casero para las reparaciones, cómo cambiar de compañía de seguros para obtener bonificaciones… Lo que viene siendo aprender a ser dueña de tu vida.
Esto, en casa de tus padres no lo haces porque, inevitablemente, ellos llevan más la voz cantante. Por tanto, maduras más tarde y no aprendes a ser «persona independiente» de verdad. Además, a partir de cierta edad, cuando los hijos tienen ya una personalidad formada, las discusiones (sanas, no digo a gritos) con los padres porque cada uno tiene una forma de hacer y organizar la vida son inevitables. Y esto es así porque ya es hora de que los hijos salgan del nido y creen su propia manera de llevar su vida viviendo solos.
Así que no, yo no volvería atrás. Para mí (ya digo que esto es muy personal) es como un retroceso. Salvando todas las distancias, es como si decides quitarle los pañales a un niño y al cabo de unos meses se los vuelves a poner porque sí (no porque tenga problemas). Es normal que te sientas un poco sola, estás pasando de vivir con gente en casa a vivir sola. Es lo que nos ha pasado a todas al principio. Cuatro meses son muy pocos. Decora tu piso, trae a tus amigos, invita a tus padres a comer, haz que lo sientas tu casa. Al principio de irme a vivir sola me desconcertaba y me daba un bajón que, al hacer el gesto habitual de encender una luz, no encontrara el interruptor porque aún lo buscaba, instintivamente, dónde debía estar en casa de mis padres. Al cabo de un tiempo, eso me pasaba al ir de visita a casa de mis padres. Tu piso te irá pareciendo más tu casa y la de tus padres, menos. Es la evolución natural de hacerse adulta.