Hola chicas. Os escribo porque estoy DESESPERADA.
Os cuento. Tengo 26 años, llevo desde los 16 años diagnosticada de psoriasis. Aproximadamente desde esa edad también, HACE DIEZ AÑOS, sufriendo brotes de candidiasis prácticamente todas las semanas. Es el cuento de nunca acabar. El combo es, cuando por el roce de las braguitas, me salen heridas de psoriasis también ahí. Y se juntan el hambre con las ganas de comer. Vale.
Cuando tienes una enfermedad así, o al menos en mi caso, aprendes a ser hiper pulcra en tu día a día, porque tener heridas continuamente te hace más vulnerable a infecciones. Pero todo eso sin pasarte, ya que el uso de jabones, cremas y demás en exceso puede empeorar considerablemente la piel. Yo siempre he sido bastante estricta en cuanto a la higiene, porque me gusta sentirme limpia y creo que es algo que si no cuidas puede molestar bastante al resto de personas, pero ahora ya tengo prácticamente una rutina que incluye ducharse solo un día sí y uno no, secarme el cuerpo con secador (sin el aire muy caliente), ponerme cremas hidratantes (y depende que cremas), y ponerme mis cremas con receta en ciertas zonas. Luego braguitas y ropa de algodón que transpire bien y no roce. He aprendido a sentirme una reina llevando las típicas braguitas de yaya y chándal. No me ha quedado otra. Al menos he podido beneficiarme de que el trap esté de moda. Ya hace tiempo que me olvidé de vaqueros, de tejidos duros y de prendas que me ‘rasquen’ la piel.
La cuestión: durante todos estos años, me he HARTADO de llamar a mis médicas de cabecera, de ir a ginecología, a salud sexual… No conozco a ninguna mujer en mi entorno que sufra brotes de candidiasis de manera tan frecuente. Para mí lo raro es no tenerla dos o tres días al mes. ¿Os podéis imaginar lo que es que tu cuerpo te pique prácticamente durante todas las horas del día, todos los días de tu vida? Y dando gracias de que solo tengo un par de ronchitas de psoriasis. Ya no es sólo que pique la psoriasis, sino la candidiasis también (y a ver como te calmas eso). Lo chungo es que, en cuanto a la primera, ya sé que no existe cura y que lo máximo que tengo a mi alcance son los tratamientos con cortisona, que encima son bastante abrasivos a la larga. Pero cada vez que hablo de la candidiasis, ninguna de las profesionales con las que me he tratado se lo ha tomado muy en serio, o no al menos tan en serio como lo necesito. Supongo que porque es algo bastante habitual, pero para mi es muy muy heavy. Me perjudica de forma notable en mi dia a dia, me hace sentirme insegura, sentirme mal cuando tengo relaciones con mi pareja, a veces hasta me quita las ganas porque le doy vueltas a si olerá o se verá mal.
En mi penúltima visita a la ginecóloga , en la que yo quería informarme sobre si seguir tomando pastillas anticonceptivas y si empezar a tomar algun tipo de probióticos, no sólo pasó de mí, sino que me dijo que si tan informada estaba sobre lo que me estaba pasando (candidiasis y ovarios poliquísticos, porque como estáis viendo no me queda otra que buscar info por mi cuenta), ya debería saber que la causa de ambos era mi evidente sobrepeso, y que no hacía falta que yo fuera a una profesional para verlo, que si no tenía espejos en mi casa. Me quedé tan shokeada que no supe que contestar, solo quería llorar. Mido 1’56 y en esa época pesaba 85 kg, ahora 90. De ahí me mandó, sin cita previa (en plan «Pásate por esta sala y que te peguen un vistazo en cinco minutos») a la endocrina, que mirando mis análisis me dijo que estaba todo bien, que lo único que tenía que hacer era tolerar mejor mi hambre porque en «África mira como no hay gordas».
Ahora, dos años después, soy consciente de todas las violencias que sufrí aquel día. Y todas las que vengo sufriendo ya que mi día a día sería mucho más sencillo (como el de una persona normal) si se me tomara en serio, y no que siempre llego tarde porque necesito otros ritmos, estoy cansada y tensa porque me pica todo, en fin… Llevo desde septiembre a dieta de forma voluntaria, y no he conseguido perder mucho peso (porque antes ya comía bien, nunca he comido especialmente mal), aunque si que me noto más «ligera» (igual, mi ciela, es porque estoy de comer verduras hervidas hasta el coño). Pero todo este tema sigue igual. También he estado tomando algunos probióticos, pero no me han dado mucho resultado. Tengo claro que parte de esto pasaría por pagarme una ginecóloga privada a la que dar la turra porque el hecho de que le esté pagando directamente es para ello, pero estoy en el paro y habitualmente tengo curros bastante precarios así que… complicadito el asunto.
No os escribo buscando una respuesta, porque estoy un poco tirando la toalla ya que nadie me ha dicho nada nuevo, y como veis, he mirado hasta debajo de las piedras.
Escribo porque las ganas que tengo de llorar ahora mismo me están ahogando. Porque me quiero ir de mi cuerpo. Necesito descansar y parar de sentirlo por un momento. Porque no sé qué más puedo hacer. Yo,