Vale, para esto no necesito consejo porque la moraleja de todo esto (más o menos, más o menos) ya la tengo clara, pero me ha pillado hoy muy cabreada y necesito compartir esto con el mundo y que venga gente a decirme «es verdad, tia, yo estoy igual, reunamos fondos para investigar este fenómeno paranormal porque no puede ser». Y es que resulta que ya van unos cuantos tios que me dicen, ME DICEN CON SU VOZ, QUE LO OIGO YO, «ya hablaremos para quedar otro día» o frases similares y en realidad al final ni quieren quedar para otro día ni probablemente se acuerden de como te llamas. Y yo, que (llamadme gilipollas o algo) me creo que de verdad están interesados en quedar otro día (porque es que no tengo tiempo a ponerme a analizar los pensamientos de la peña, sabes, suficiente tengo con analizar los mios) pues les pregunto si al final nos vamos a volver a ver o no. Y las respuestas que recibo son LA FANTASÍA DE LA LITERATURA en vez de un no simple y fácil y para toda la familia y, mira, de verdad, que tengo casi 30 tacos y muy pocas ganas de perder el tiempo. Que hoy me ha pillado cabreada porque, a ver, me había pasado con señores de los que igual me había pillado un poco y puede que no les apetezca demasiado ese rollo, pero es que ni con los que no los quiero para que me cuenten su vida precisamente. Que con esos flipo infinito porque a mi parecer lo tienen aún más fácil para decirme «oye, pues no, no nos vemos porque paso bastante» porque es que le he pillado más cariño a su cama que a ellos. Es que no lo sé, no entiendo la necesidad.
Y ya, esa era mi queja con la sociedad actual de la vida que me va a llevar a hacerme monja en algún momento porque cada vez comprendo menos el funcionamiento del cerebro humano.
Y lo digo como si fuera yo un HELECHO.