Hola weloversizers!
Como siempre… recurro a este foro no sé si para leer opiniones o para poder desahogarme sin miedo a ser juzgada. Y lo que vengo a contar hoy… quizás no sea tan fuerte como yo lo siento, pero no puedo soportarlo más.
Os pongo en contexto:
Hace seis meses volví a verme con mi ex, desde entonces estamos en un que sí que no constante, aunque él ha ido haciéndose hueco «disimuladamente», como ir a mi casa cuando están mis padres, invitarme a comer con su familia… esas cosas que si no somos novios oficialmente no sé por qué las hace. El caso es que lo dejamos porque la relación estaba más que muerta, no hacíamos planes juntos, no nos acostábamos, no nos apetecía ni vernos, etc. así que tomé la iniciativa y con todo el dolor del mundo decidí dejarle.
Como he dicho, desde hace seis meses hemos vuelto a quedar, a vernos, a acostarnos y ahora… a controlarme.
El jueves, el único día libre que tuve en toda la semana, quedé con un amigo a tomar unas cervezas. Se lo dije sin darle importancia alguna (porque considero que no la tiene) y me despreocupé totalmente. Al llegar a casa hablé con él por Whatsapp y estaba de un humor de perros, porque no sabía que era amiga de ese chico, porque sospechaba que llevaba tiempo detrás de mí (porque ha visto que me ha me gusta en twitter y me contesta muchos tweets), preguntándome si era la primera vez que quedaba con él e incluso diciendo literalmente: «Entonces, hasta hoy (que has “aclarado” que no tiene otras intenciones) pensabas que si que podía llevar otras intenciones, o por lo menos lo intuías, verdad?»
Esa conversación me enfadó muchísimo, porque no entendía la necesidad de controlarme de esa manera, de esos celos injustificados y esa forma de dejarme a la altura del betún. Total, que mi cabreo y yo decidimos dejarle las cosas claras, diciéndole que no tenía ningún derecho a pedirme explicaciones y mucho menos a tratarme de esa manera.
Dejé la conversación ahí, iba borracha, tenía sueño y estaba enfadada. Así que me dormí y a la mañana siguiente releí toda la conversación y mi cabeza empezó a sacar mierda del baúl, llegando a pensar que esos celos pueden venir de que él tenga algo con otras personas y se crea el ladrón que todos son de su condición. Y no, amigas, no son paranoias de «ex loca». Dos días antes de su ataque de celos, estábamos con sus perritos y me pidió que pusiera la linterna del móvil para mirarle bien a uno de ellos que creía que tenía una herida, pero yo no llevaba batería y me dejó el suyo.

Encendió la linterna y me dio el móvil, se quedó paralizado tres segundos, así que me lo quitó de las manos Y LO PUSO EN MODO AVIÓN. Mi cara fue un cuadro que se transformó en El Grito de Munch cuando al devolverle el móvil, quitó el modo avión y empezaron a sonar numerosas notificaciones. Yo no le dije nada ni le pedí explicaciones, porque al fin y al cabo no estamos juntos y, bueno, puede hacer lo que le apetezca (pero yo no, claro).
Llevo dos días sin apenas hablar con él y quiere que quedemos a arreglar las cosas, pero yo no sé si quiero arreglar nada, no sé si quiero decirle el daño que me está haciendo y que me diga que lo siente y no volverá ocurrir o quiero que me deje en paz de una vez por todas. Porque nunca en mi vida he soportado los celos, porque le quiero muchísimo y me mata ver como esta relación rezuma putrefacción, porque no le puedo dejar otra vez.
Ya no sé si quiero consejo, porque creo que sé lo que me vais a decir, pero gracias a toda la que lea esto. Necesitaba desahogarme.