Amistad
Querido diario

Situaciones que demuestran que la amistad sin envidias entre chicas es posible

Imagen de perfil de Sonia Sanz
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Hay una leyenda urbana que dice que la peor enemiga de una mujer es otra mujer. ¡Alerta, alerta, cuñadismo en las inmediaciones! Una chica se puede llevar igual de bien (o de mal) con otra de su mismo género que con un hombre y hoy vamos a hacer un repaso de situaciones que lo demuestran.

Que tengáis telepatía.

Telepatía

Puede que una tercera persona esté contándote el rollo del siglo y estés tratando de aguantar el tipo pero ella sabe lo que estás pensando. Solo hay que ver sus miraditas y muecas. Aunque la parte negativa es que tener una amiga no es fácil, pues muchas veces en casos así lo difícil será no reírte viéndola en la distancia.

Que cuando os juntéis de nuevo vuelva a parecer que tenéis 20 tacos.

Podéis ser madres, tener un trabajo con mucha responsabilidad o ser las presidentas de EE.UU.; pero es innegable que con las amigas cercanas no existen las buenas maneras. En su presencia podéis quitar el corsé imaginario del decoro y ser tal y como sois. ¡Nunca va a recriminarte que te comportes de manera infantil o digas palabrotas!

Siempre está ahí para sujetarte el pelo si necesitas vomitar.

Vuelves de fiesta, vas perjudicada, te acompaña a casa… y ahí está ella para ayudarte hasta en los momentos más embarazosos.

No hay una prueba de amor mayor que que tu amiga acepte ser tu dama de honor en la boda.

Dama de honor

Sabe que vas a estar histérica, que durante los preparativos te va a odiar en numerosas ocasiones por tus dudas y ocurrencias. Pero también sabe que deseas tanto ese momento y que vas a estar tan radiante que luchará contra viento y marea para que todo sea perfecto.

Solo ella se pondría tan nerviosa como tú en una primera cita.

Prepara la batería del móvil, porque cuando la cita termine tendrás que contestar todos los WhatsApps que te habrá enviado a lo largo de la noche.

Una amiga es capaz de gritar “voy a ser tía” cuando le comunicas que está embarazada.

Y es que hay amigas que son hermanas, por mucho que la sangre no les una. Ella se mete en su papel y cuando te quieres dar cuenta tienes que frenarle los pies y pedirle que deje de comprarle regalos al retoñito.

Una mujer siempre te cubrirá.

Chocar manos

Ya lo hacía en la adolescencia cuando mentías a tus padres y les decías que te quedabas a dormir en su casa en vez de la del churri. Pero es que lo seguirá haciendo de mayores si es necesario. Vuestra amistad y mantenerse leal a vuestros secretos antes que ponerte en un aprieto.

Solo una amiga de verdad tendría una foto vuestra en plena adolescencia en la pared de su habitación.

Porque todos sabemos que los quince años (al menos cuando las de mi generación a los quince años íbamos al instituto sin maquillar) no fueron tu mejor época. Pero da igual, como siga viviendo en la misma casa allí está vuestra foto (que debería quedar para el olvido) presidiendo la estancia.

Porque siempre estará a tu lado, pase lo que pase.

Ella sabe cuándo estás bien y cuándo estás mal sin ni siquiera preguntar. Sabe captar tu tono de voz, sabe leer en tu mirada. Y no hay mayor apoyo que elude una amiga aunque tan solo se sitúe a tu lado en silencio.



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