Si enumeramos las cosas que idealizamos cuando somos niñas y vemos como son en realidad en la edad adulta, una de ellas es la maternidad.
El cine muestra lo idealizado, pero también hay algunas películas que plasman lo que no todo el mundo se atreve a admitir.
Mamífera
Esta película de 2024 cuenta la historia de Lola, una mujer que ha conseguido la estabilidad laboral que tanto deseaba y en ese mismo momento, la madre naturaleza le sorprende con un embarazo que parecía imposible y que no es deseado. El proceso que ella vive en tomar la decisión de qué va a hacer, te muestra los dos lados de la moneda, las que ansían ser mamás y no pueden y las que apechugan con el bombo aunque en ocasiones les quede grande.

Baby boom
En esta ocasión, mi adorada Diane Keaton mostró ya en 1987 lo que es una maternidad por sorpresa. J.C es la tigresa de los negocios y de repente hereda a la hija de sus primos lejanos y se ve en la obligación de cuidarla. Para su vida supone en cambio drástico, pero también una forma de autoconocimiento de sus sentimientos, ilusiones y su forma de amar.
Tarzán
¡Poca broma con esta película! La gorila o mona protagonista acoge a un ser de otra especie y lo ama y protege con toda su alma a pesar de que el resto de la manada la juzga con la mirada. Sin embargo, ella confía en él, sabiendo que finalmente logrará algo grande.

Mamma mía!
Seguro que te ha venido en mente el musical, las canciones y los coreos tan espectaculares que hacen, pero, si algo destaca en esta historia es que Donna, la protagonista, es una mamá leona. Cuando se entera de que está embaraza, no piensa en nada más que en sacar adelante a su cachorra, anteponiendo su felicidad. Ella cría a su hija dándole una buena educación, valores y un lugar seguro donde ser feliz.
La casa en llamas
Un peliculón que encontrarás en Netflix. Aquí ves a tres tipos de madres: la que tiene una hija a la cual ni ve, la que tiene una hija que no agradece ni valora todo lo que ha hecho por ella y una madre que no se siente feliz con lo que tiene. Cuando te lo cuentan parece fuerte, pero la maternidad es la mayor montaña rusa que te puedas imaginar.