A QUIEN SE LE OCURRIO LA IDEA DE LA TALLA UNICA

¿Os imagináis vivir en un mundo en el que no se pudiera elegir el tamaño de la cerveza que te quieres beber? ¿O en el que no pudieras elegir como de grande quieres la casa que te quieres comprar? 

¿A qué no? Pues ¿por qué narices siguen empecinándose en hacer la ropa de talla única?

Es que, por más que lo pienso, no le encuentro el sentido al concepto por ningún lado.

Talla única. Lo que te venden como que nos vale a todas por igual.

Lo que realmente quiere decir es “os va a quedar como el culo a la gran mayoría”.

Vamos a ver, ¿qué les hace pensar que mi amiga, la que pesa 45kg con su 1.76 de estatura, y yo, con mis 110kg y mi 1.70 de estatura, nos vamos a ver igual de divinas con el vestido de “Talla Única”.

No señores, lo que va a pasar es que mi amiga va a parecer que se ha puesto un saco de patatas por encima, y yo voy a parecer una longaniza embutida que se ha comido todas las patatas del saco de mi amiga.

Y lo que mas odio es que nos están intentando engañar, vendiéndonos la dichosa “talla única” como inclusiva, para todo el mundo. 

Hace poco abrieron una tienda nueva en mi barrio. La anunciaron a bombo y platillo. Ropa para todas, tenemos hasta la talla 62, viste a la moda por poco dinero. La anunciaron en la revista del barrio (que mi barrio es muy moderno y tenemos revista semanal), la anunciaron en la radio (que también somos muy cool y tenemos una emisora de radio, aunque no llega la señal ni a la mitad del barrio), hicieron panfletos que repartieron por las casas…así que allí me fui con mi amiga a pasar la tarde probando modelitos con el dinero quemándome la cartera.

Entro, empiezo a mirar, y lo veo todo pequeñísimo. Aunque, por el otro lado de la tienda, mi amiga me estaba diciendo que todo lo que veía era gigante. Igual es que nos hemos equivocado de lado, y ella esta mirando las tallas grandes y al revés.

Cambiamos. Nada, sigo viendo todo enano, y ella sigue viendo todo gigante.

Preguntamos a la dueña, y nos dice que es todo talla única. Que el fabricante le ha asegurado que todo vale desde la talla 34 hasta la talla 62.

Creo que con la mirada que le echamos las dos entendió perfectamente que nos estábamos acordando de varios de sus familiares, porque empezó a disculparse con “es lo que me ha dicho el proveedor”, “para el pequeño comerciante es una inversión más asequible que traer 20 tallas diferentes”, “yo no me encargo de la publicidad, lo hace mi representante que no está aquí ahora mismo”.

Total, que nos probamos varios modelitos, aunque solo fuera por las risas, y nos marchamos.

Y la misma historia nos ha pasado en, al menos, cuatro tiendas diferentes. Normalmente tiendas pequeñas.

Intentamos siempre que podemos ayudar al pequeño comerciante que está empezando, pero es que no hay manera.

Sinceramente, prefiero entrar y que me digan “lo siento, solo traemos hasta la talla X”, a que me intenten vender un vestido que es 30cm más pequeño que yo. A la primera tienda, si el trato es bueno, igual vuelvo para comprar un bolso o un regalo. A la segunda, ni a recoger billetes de 500.

Entiendo que, hace años, cuando empezaron a hacer ropa en masa, pudiera ser toda una revolución y fue una manera de volver la moda accesible para casi todo el mundo.

Pero ahora no tiene ningún sentido.

Por primera vez, estamos (poco a poco) haciendo historia, haciendo notar la diversidad corporal existente, y enseñándole a todo el mundo que todos somos diferentes.

¿En qué cabeza cabe que nos vamos a conformar con la mierda de la talla única?

Fabricantes, talla única ni para las croquetas, por favor. Que ya las venden pequeñas, para así hacer boca en el aperitivo, o croquetones, para cuando sales del gimnasio con más hambre que Carracuca.

Andrea.