Hola! Suelo salir con una amiga de la juventud de cenas y a veces de pubs. Tenemos 34 y 36 años, yo soy más joven. Antes me lo pasaba bien con ella, me gustaba dejarme llevar o poder desahogarme y también escuchar sus cosas, por supuesto, o simplemente tomar algo y disfrutar.
En lo que llevamos de año, ella ha ascendido de trabajo + conseguido aprobar un máster que llevaba tiempo posponiendo. Además, ahora tiene pareja, un dentista. Las cosas les van bien. A mí tampoco me van mal, soy funcionaria desde jovencita y con eso me conformé, doy más valor al tiempo que al dinero.
La cuestión es que ahora creo que está «subidita». Todo lo que le cuento, lo lleva a ella misma, como para mostrar que ella tiene más idea que yo o que todo eso ya lo ha vivido, aunque no tenga que ver su historia… Antes compartíamos más una visión de las cosas y nos reíamos de nuestras bromas internas, ahora esas bromas casi no están, todo es sesudo y parece que está deseando llevar la contraria a cualquier cosita que digo o exagerar mi punto de vista, vamos, que acaba sin entender lo que quiero decir.
Hay una parte de mí que no tiene ganas de seguir quedando con ella y otra que le cuenta casi todo, supongo que por costumbre. De adolescentes éramos más de izquierdas ambas y ella está tomando una deriva opuesta disfrazada de «no quiero etiquetas», sin embargo siento que a mí me tiene puesta la de «izquierdista» y antes de escuchar lo que realmente pienso, ya se ha hecho su idea de mi opinión y no la sabe. Básicamente, mi amiga me simplifica en su mente y ya no siento que me escuche igual ni que se alegre de corazón cuando algo me sale bien.
Yo me alegro de verdad de sus ascensos, es una trabajadora nata y tiene potencial para lo que quiera, pero cuanto más consigue, más veo que me trata como si yo no fuese para tanto, como si fuese una niña. Es más, veo que es su tónica, sentirse por encima, en general, hablar con condescendencia y decir esto lo haces bien y esto no, así alegremente.
He leído últimamente varias historias aquí similares y me he animado a compartir la mía. Me han hecho pensar que llevo todo el año muy rara cuando me propone quedar y es por esto, por sentirme mal y menos al quedar. La verdad es que no sé qué hacer, pero noto que está afectando mi autoestima su forma de tratarme y de quitarme la palabra cuando estoy hablando. Eso lo hace muchísimo así que al final escucho y callo como si lo mío no tuviera importancia. Siempre he sido más de escuchar que de hablar, pero lo cierto es que con ella me siento atropellada, o digo lo que sea rápido, o no se para a escuchar. A veces incluso le pregunto cosas por WhatsApp sobre su día y no contesta y yo en cuanto me habla me siento en obligación de decir algo… Es extraño.
¿Creéis que hay solución? Os leo.
