El otro día estaba hablando con mis amigas cuando me di cuenta de que muchas tenían el mismo problema: querían incorporar un juguete sexual en su rutina de pareja pero no sabían como planteárselo a su chico. Al principio me pareció una tontería, pero pensando me di cuenta de que a lo largo de mi historial sexual, me he topado con más de un tío que ha rechazado usar juguetes por diversos motivos a cada cual más estúpido. Posiblemente ese fuese uno de los motivos por los que yo rechace a aquellos chicos, ¡qué se le va a hacer!
Total, que entre cañas y tapas acabe dándoles unos consejos que creo que pueden venir bien a cualquiera que se encuentre en esa misma situación.
Explícale que no es un sutituto
Me parece una machirulada terrible, pero muchos tíos tienen pánico a usar juguetes sexuales porque se piensan que es un ataque a sus dotes sexuales. Supongo que reaccionan así por una inseguridad que les ha inculcado la sociedad, así que no está de más tener una charla al respecto.
Teniendo en cuenta que todavía hay muchos tíos que se piensan que el único método de alcanzar el orgasmo es el metesaca y que el clitoris es una isla griega, me parece importantísimo tener una charla sobre educación sexual, orgasmos y placer. Explícale que el juguete sexual no es porque él no te haga disfrutar, sino un aliciente, un accesorio y una ayuda para hacer vuestros encuentros mucho más divertidos.
Puedes ir en coche desde Vigo hasta Barcelona, llegar llegarás igual, pero tardas menos si coges un avión. Pues lo mismo con los juguetes sexuales… ¡Y no tiene nada de malo!

Buscad un juguete que os mole a ambos
Si ya tienes un juguete y le quieres dar uso perfecto, pero si no, me parece una idea cojonuda escoger uno entre los dos. Por un lado, romperéis tabúes sobre el sexo y, por otro lado, es una manera de conocer mejor vuestros gustos en la cama.
Haced una visitilla al sex-shop más cercano o a vuestra página erótica de confianza y bichead, hablad, compartid vuestras fantasías. Igual acabáis pillando un vibrador, un anillo vibrador y un traje de dominatrix.
No seas brusca
Si tu churri está un poco intimidado a la hora de probar el juguete, no hagas movimientos bruscos. Empezad poco a poco, notando la vibración en la piel. Deja que el lo coja, lo sienta y disfrute viéndote disfrutar. Id poquito a poco, y tal vez acabará pidiéndote cosas que en la vida te imaginaste que pediría.

Habla de sexo sin miedo
Muchas veces se publican en el foro relatos de chicas que son incapaces de tener un orgasmo con su pareja y fingen, lo cual da pie a un círculo vicioso terrible que no saben romper. Seamos más sinceras con nuestras parejas y compartamos nuestros gustos sin tapujos ni miedos.
Es una pena que el placer femenino siempre haya sido invisibilizado y coartado, pero en nuestra mano está hablar del tema, decir que nos masturbamos y compartir lo que nos gusta y lo que no. Si en tu caso la penetración no es suficiente para hacerte llegar al orgamo, díselo. Probad nuevas posturas e introducid ayudas como juguetes.
También es importante recordar que el follisqueo no es sólo penetración. También son los mal llamados preliminares (caricias, besos, sexo oral, masturbación…). Los concebimos como la precuela a la penetración y nos olvidamos de que son parte importantísima del propio acto sexual.
Lo más importante del sexo es sentirnos cómodos, hablar sin tapujos y compartir nuestros gustos sin miedo.

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