Querido diario

Cuando ‘gorda’ ya no es un insulto y decides tatuártelo

No sé si veis First dates. La verdad es que yo no, pero he visto una noticia por internet que me ha parecido interesante.

Hace unos días, salió una chica llamada Luana que se había tatuado la palabra «gorda» en el brazo. Según ella, siempre la han llamado así y no le preocupa, es así y, como está orgullosa de ello, pues ahí tiene su tattoo.

Hablemos de esto. A mí me parece guay, al fin y al cabo, es su cuerpo y es una palabra que significa algo para ella, como puede ser «serendipia» para mucha gente (ha habido un boom impresionante de la palabra «serendipia»). Supongo que habrá quien piense que se lo ha tatuado para provocar, que está haciendo apología… #InfiniteEyeroll

Y es que volvemos al típico tema del significado y las connotaciones de «gorda». Es un adjetivo que explica algo, no es un insulto para denigrar a alguien, pero durante tanto tiempo ha sido el recurso de muchas personas para menospreciar a otras que al final ya no lo identificamos como el sencillo adjetivo que debería ser.

Gorda.

Hemos oído miles de veces «gorda» y sus variantes utilizando, por ejemplo, animales grandes reales o míticos, como vaca, ballena (varada), foca, cerda, yeti (os juro que una vez me llamaron «yeti» desde un coche porque iba con una chaqueta blanca y tuve ganas de aplastar aquel coche con mi puño abominable)… Hemos soportado que nos digan y se regodeen en algo que ya sabemos, que nos culpen por ser como somos y que nos hagan creer que no merecemos el suelo que pisamos o el aire que respiramos.

Pues me vas a perdonar, pero quienes no se lo merecen son los que tiran basura a la playa y contaminan los ríos, no las gordas.

Y así como se han burlado de las gordas por el hecho de serlo, se han burlado de cualquier persona por alguna característica suya que simplemente forma parte de su ser. Colores, formas, tipos, trisomías, miembros que no están, voces o su ausencia, cociente intelectual, parálisis o exceso de actividad, identidad y orientación sexual… Todo eso forma parte de lo que es cada uno, no son insultos.

«Gorda» no es un insulto. Una parte de lo que eres no es un insulto. Tú eres una persona, y me atrevo a pensar que maravillosa, y si eres gorda, pues gorda y orgullosa. Y si eres albina, pues albina y orgullosa. Y si eres trans, pues trans y orgullosa. Persona orgullosa de ser como es.

 

 

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