Un día cualquiera. Suena el despertador, te levantas, desayunas, cagas, si es que eres de las que son como un reloj, te lavas los dientes, y te vas al cuarto a vestirte.

Testimonios reales directos en tu móvil, chollazos y ofertones aquí — https://whatsapp.com/channel/0029VbCFxa04Y9loKPiq5B2k

Si prefieres en Telegram es aquí https://t.me/mundochollazo

 Para hoy, hemos elegido unas bragas monísimas que llevaremos a modo de camiseta, un pantalón que hará las veces de chaqueta, y una camiseta que, si la estiras lo suficiente, puede funcionar de falda. Y ya que estamos, nos vamos a poner un moño hecho con un calcetín (a ser posible sudado, que sujeta más), y nos vamos a maquillar (si sois de las que tienen energía por la mañana para ello) usando un aguacate, que ya sabemos todos que son baratos.

Pero vamos a ver, almas de cántaro… ¿En qué momento se nos ha ocurrido reinventar hasta los básicos de la moda? Si hay un sistema ya inventado que nos hemos pegado muchos años perfeccionando, ¿qué necesidad hay?

Una braga sirve para tapar el chichi y el culo. Y no me voy a meter en si están pensadas para que las vean los demás o no, allí cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero una braga no vale para tapar las tetas o para top para ir al gimnasio. O igual es que yo no he probado con el tipo de braga adecuada para ello. Se supone que coges una braga, le haces una rajita ahí por donde vendría viniendo el chirri, y por ahí metes la cabeza. Por donde irían las piernas metes los brazos, y la parte de la barriga te tapa las tetas. Me pregunto…La manchita que sale irremediablemente en todas las bragas, oscura si son claras, clara si son oscuras, ¿va para adelante o para atrás?

Una camiseta. Una CA-MI-SE-TA. De toda la vida, agujero para la cabeza, agujeros para las mangas. O con una manga sola, o sin mangas, pero mas o menos la lógica te dice como tiene que ir. ERROR. La lógica, por lo visto, o esta sobrevalorada o no se la encuentra por ningún sitio. O yo soy un poco pavisosa, que también puede ser.

Porque, ahora, las camisetas ya no tienen ningún sentido. ¿Qué tienes una camiseta de manga larga? Espérate, póntela por encima (o sea, sin meterte dentro de ella), usa las mangas a modo de cuerda y átatelas a la espalda, y ¡Tachán! Tienes una camiseta sin mangas monísima, con la que, no tengo pruebas, pero tampoco dudas, te marcaras un Tamara Gorro en medio de la fiesta. O te la pones como te salga del chichi (que, como no está tapado por las bragas está viendo toda la fiesta), y lo arreglas con una goma del pelo (ya que no la usas, pues en el pelo tienes puesto el calcetín), o con un pendiente, o con un scrunchie, que son muy socorridos, o con lo que tengas a mano, tampoco hace falta pensarlo mucho. ¡Si tan solo las camisetas vinieran con instrucciones!

Y ya, para terminar, que, si no me enrollo como las persianas, los pantalones. Concepto muy básico. Pierna-agujero-pierna-agujero. Pues tampoco. Que te has quedado obsoleto. Metes las dos patas en una pierna, lo subes para arriba, y la otra pata te la pones por la cabeza. Y como por arte de magia, tienes un vestido ideal para una noche. En teoría…

En fin… puestos a reinventar usos de cosas normales, ¿no podemos, en cuenta, reinventar el uso del pijama, y aceptarlo como modelito perfecto para la oficina? No sé, cosas así con las que estaríamos mas cómodos, sin pensar en si se nos va a salir la teta o si la horquilla que has usado como cinturón aguantará…

¿Habéis probado alguna de estas modas o trucos? ¿Me podéis decir si funcionan?

Andrea M.