Hoy, he querido escribir este post porque creo que es un tema que nos afecta a muchas y que, en ocasiones, incluso nos puede llegar a limitar a la hora de realizar ciertas actividades que nos encantan.
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A la gente con sobrepeso, en la mayoría de ocasiones, se nos prejuzga a primera vista, sin tener ni puta idea de nuestros hábitos o de nuestro historial médico, dando por hecho que somos personas vagas y sedentarias que no nos movemos más allá del sofá a la cocina.
Si con esto no fuera suficiente, además de tener que convivir con ese estigma, también tenemos que afrontar multitud de adversidades cuando, pese a la sorpresa e incredulidad de muchos, somos personas activas que realizamos actividad física.
Como, por ejemplo:
La búsqueda de ropa deportiva de nuestra talla y, más en concreto, sujetadores deportivos para mujeres pechugonas.
En mi caso, yo soy una chica muy activa y he sufrido este problema desde que era una adolescente.
A mí, siempre me ha encantado practicar actividad física, desde jovencita he estado siempre apuntada al gimnasio y he realizado un sinfín de actividades como aerobic, Steps, TBC, spinning, entrenamiento funcional con pesas, distintos estilos de danza, etc.
Actualmente, a mis 40, practico Fitboxing, Pole Dance, entrenamiento de fuerza y voy a clases de Twerking, Dancehall y Funk brasileño.
Soy un culo inquieto, un nervio, una hiperactiva a la que le encanta hacer deporte y bailar y me apunto a un bombardeo.
Y ¿cuál ha sido, y es, siempre mi mayor frustración entorno a esta cuestión? La búsqueda desesperada de ropa deportiva adecuada para cada actividad en mi talla.
Cuando tenía 14 años yo ya era una niña, como dirían mis adorados canarios “arrequintaita” y era misión imposible encontrar ropa deportiva de mi talla.
Recordemos que, todas las chicas que hemos pasado nuestra adolescencia en los 90-2000, hemos sufrido las dificultades que entrañaba encontrar ropa bonita de nuestra talla cuando, en esa época, la moda era la extrema delgadez y, si tenías más de una talla 40, estabas sentenciada.
Recuerdo que yo, con resignación cristiana, terminaba usando camisetas y chándales del mercadillo de talla oversize de hombre para ir al gimnasio o a mis clases de baile (iba hecha un cuadro, parecía Carmelito de “La que se avecina” para que nos vamos a engañar) mientras, mis compañeras, podían lucir mallas y bodys de colorines chulísimos.
Siempre me generaba mucha tristeza no encontrar ropa de mi talla y deseaba con todas mis fuerzas poder ponerme algún día aquellos modelitos tan chulis que no estaban a mi alcance.
Afortunadamente, aquello, nunca me frenó y yo, pese a sentir que llevaba puesto un saco de patatas, nunca dejé de ir al gimnasio ni a mis adoradas clases de baile.
Ahora, ya de adulta, afortunadamente, la industria de la moda se ha apiadado un poquito de nosotras y ha empezado a ofrecer algunas prendas deportivas de tallas grandes más variadas y bonitas (y digo algunas porque la realidad es que tampoco es que sea un festival de opciones si lo comparas con la oferta para tallas normativas).
Ahora bien, vamos a analizar este concepto porque cuando hablamos de prendas deportivas en talla grande para mujer, hay distintas opciones y, si tú, como es mi caso, buscas una prenda que sea técnica, funcional, bonita y a un precio razonable estas jodida.
Tenemos marcas como MS Mode, Kiabi, Ulla Popken, Fashionnova Curve, Fabletics, Savage Fenty, Nike, Adidas o Zalando que ofrecen ropa deportiva de tallas grandes bastante chula y estilosa.
Esto, es una bendición y un gran avance, no cabe duda, yo soy muy fan de los leggins de Fabletics y de las sudaderas de Savage Fenty pero claro, desafortunadamente, no es para todos los bolsillos.
Cuando vas a Decathlon, porque tienes un presupuesto más ajustado, te encuentras con que tienen pocos artículos en talla grande (que no nos engañemos, tampoco es que sean muy grandes) y, encima, sales de allí disfrazada de “señora que va al Zumba”, llena de colores estridentes y lycras imposibles.
En mi caso, he terminado por encontrar en Shein, la solución a mis outfits deportivos (exceptuando los sujetadores).
Los leggins son super favorecedores y resistentes (yo les doy una tralla considerable pensad que, entre clases de baile y entrenos, uso ropa deportiva 5 días a la semana) y, tras varios lavados, siguen en buen estado. Además, tienen una amplia gama de modelos, colores y largos y a muy buen precio, que es un alivio para nuestro bolsillo.
Las camisetas y tops también son bastante socorridos y los hay desde los más sencillos en tonos neutros y básicos hasta los más atrevidos.
Ahora bien, cuando hablamos de los sujetadores deportivos, es harina de otro costal.
Y ya, si eres pechugona como yo que tengo una 105F, te enfrentas al drama de encontrar un sujetador deportivo que tenga una buena sujeción sin aplastarte el pecho, que resista deportes de impacto, que sea bonito y que no tengas que pedir una segunda hipoteca para poder pagarlo.
Si amigas, tener pechotes grandes está muy castigado por la industria de la moda porque o no te caben en las blusas o vestidos con escotes bonitos o te tienes que comprar la prenda 2 tallas más grande y llevarla a la modista a arreglar para que te quede bonita y no parezca que llevas una bolsa de basura puesta.
La primera adversidad es que, habitualmente, no los encuentras en las tiendas físicas por lo que, en la mayoría de los casos, tienes que comprarlos en tiendas online y jugar a la lotería de las tallas, asumiendo que, en el mejor de los casos, aciertes a la segunda y no tengas que hacer muchos cambios.
La segunda adversidad, es que, en muchas ocasiones, aunque los modelos son bonitos (como es el caso de Savage Fenty o Fabletics), no tienen la sujeción adecuada si quieres realizar actividades de alto impacto como correr, boxear o clases de baile que impliquen saltos o movimientos fuertes.
Por eso, tras un exhaustivo trabajo de investigación de más de 10 años comprando sujetadores deportivos de distintas marcas y poniéndolos a prueba en todo tipo de actividades, os quiero compartir mi conclusión.
Los que mejor resultado me han dado, que considero todoterreno porque son cómodos, tienen alta sujeción, son de buena calidad, duraderos y bonitos son el modelo Triaction de Triumph y el modelo Performance de Nike.
Eso sí, baratos no son, la realidad es que rondan los 60€ por lo que debes hacer hucha para comprarlos y tomarlo como una inversión en la seguridad y el bienestar de tus bubbies.
Esto, no es una colaboración pagada, simplemente es la voluntad de compartir mi experiencia con vosotras por si puedo facilitarle la búsqueda a alguna que, como yo, haya probado 300 sujetadores sin encontrar el adecuado para ella.
Además, pensad que, el hecho de encontrar el sujetador deportivo adecuado, no solo os va a ayudar a cuidar la salud de vuestra espalda y a velar por la firmeza de vuestros meloncitos, ¡también os va a ahorrar un sinfín de momentos incomodos y os va a hacer libres!
Porque, no me digáis que no os pasa que, cuando estáis en una clase de baile, no sufrís con el meneo y los saltitos y estáis media clase pendientes de recolocaros el entreteto y de no se escapa nada de su sitio.
O, que cuando salís a correr, no os terminan doliendo del rebote constate porque no van bien sujetas.
O, simplemente, que cuando no lleváis una buena sujeción, de forma totalmente involuntaria, os convertís en el blanco de todas las miradas con cada rebote por el vaivén casi hipnótico de vuestro escote.
Así que, si no quieres ir rompiendo cuellos por el mundo:
¡hazme caso y busca un buen sujetador deportivo!
Ya verás que, en cuanto encuentres el tuyo, se convierte en tu mejor amigo y no habrá deporte que se te resista.
En resumen, ser una pechugona fit, a veces, no es fácil pero, es el peaje que tenemos que pagar por ser unas Diosas del Olimpo.
Firmado: Happy Gyal

